Cuestionarse la realidad: Hojas de papel

Cada árbol como cualquier otro ser vivo tiene diferentes gustos y su personalidad es única.

Esta página estaba destinada a estar aquí ya que proviene de un árbol que tenía preferencias artísticas.  Uno de los ejercicios favoritos del árbol era soltar sus hojas en Otoño y acomodarlas de una manera que pareciera una bufanda al rededor de su tronco.

Cuando lo talaron, el humano pensó que hasta ahí quedaba la vida del árbol, pero no. El espíritu del árbol le indicó a cada una de sus hojas que tenían que situarse en algún ejemplar de arte y así lo hicieron cada una de ellas.

Lo peor que le puede pasar a una hoja es estar en un cuaderno escolar, es como un suicidio. El 80% de las ocasiones se basa en arrancar hojas a lo tonto, escribir tonterías,  rayar las esquinas, hacer dibujitos a lo menso o simplemente no usarlas. Para este tipo de hojas significa que sus orígenes venían de un árbol que no lo dejaron crecer como debe de ser, lo talaron por la urgencia de oferta y demanda.

Esta hoja aún está viva y si no le gusta lo que escribo o dibujo, puede desprenderse por su propia cuenta y buscar el árbol que más le guste, pegarse a él y esperar impregnarse totalmente para sentir lo que es ser un árbol otra vez y tal vez esta hoja puede tener otros gustos en un futuro.

Fotografía por: Yoshihiro Terao

Xochimilco en llamas

Quiero tomarme una taza de café con todo el mundo y tener una buena plática mientras pongo música en mi celular.