Consuelo comestible

15 julio, 2018

Te dejé mi corazón en una bolsa plástica.

Mañana no pasará el camión de la basura,

si te urge hacer espacio en el bote

puedes ir al supermercado y

arrojarlo al contenedor.

 

O puedes picarlo, condimentarlo,

comerlo como cena,

exprimirlo para beberte un

shot de mi sangre.

Sé que a veces llegas del trabajo

cansada, con hambre,

esperando hallar algo en el refrigerador

o la alacena.

 

Sé que hay noches en que

a falta de alcohol, bebes lágrimas

hasta quedarte dormida

hipando como niña;

que cuando te da hambre

en ausencia de comida,

abres los cojines del sofá

con los dientes.

 

Puedes ir al supermercado

Por tu cena congelada

o puedes incluirme

una última noche

en tu dieta balanceada.

 

Amor, tú eliges.

Fotografía: mosthvost