Cuéntanos un poco sobre ti y cómo te iniciaste en la fotografía. ¿Qué te inspiró a comenzar a hacer fotos?
Los orígenes de mi fotografía se sitúan en mi infancia. En mi casa, los eventos familiares y cumpleaños se grababan siempre con una videocámara Philips VHS-C, de las grandotas de antes. Desde bien pequeña usaba cámaras de usar y tirar, retratando a mis amigos en las excursiones de la escuela y a mis mascotas. Mi primera cámara analógica llegó a los siete años, iba con película de 110mm. ¡Era de la Barbie, toda rosita! Recuerdo llevar esos primeros carretes al laboratorio. En ese entonces, te entregaban las fotografías reveladas impresas en papel junto con los negativos, y se colocaban en álbumes de fotos.

Recuerdo que mi padre siempre nos recordaba a mi madre y a mí que había que poner la fecha en el dorso de las imágenes, para recordarlo “a futuro”. Más tarde las copias en papel se podían tunear con márgenes amarillos o rojos, “muy modernos”. Más adelante, también empezaron a entregar las fotos en “CD” para poderlas descargar en el ordenador.

¿Puedes hablarnos sobre las técnicas y equipos que consideras esenciales para hacer tu trabajo fotográfico?
Actualmente trabajo tanto en digital como en analógico. Este último ha ido adquiriendo cada vez más peso en mi trabajo, buscando esa conexión con la melancolía y su estética única, y ese proceso casi artesanal que contrasta con la inmediatez de lo digital y la sobreproducción de imágenes. Los días antes de recibir los emails del laboratorio con los scans, los paso con nervios, de los bonitos y especiales. Soy Nikonista desde hace 18 años y me gustan más las lentes fijas que las zoom, por su luminosidad. Aunque cada vez menos, también tomo fotos de surf en el agua, con un waterhousing, y desde fuera (con un 600mm). ¡Acabo de adquirir una lente macro del 1991 y ya me muero de ganas por ver los primeros resultados!

¿Qué te inspira a la hora de crear nuevas imágenes? ¿Tienes algún ritual o proceso creativo que sigas para encontrar inspiración?
Tengo la suerte de vivir en un pueblo de playa, rodeada de vegetación tropical y cuya vida gira entorno al mar. Pasar tiempo contemplando la naturaleza hermosa, las olas, las mareas y los animalitos en la selva me ayuda a cultivar nuevas ideas, que trato de anotar en una libreta, para que no se escapen. Me gusta mucho también buscar rincones que puedan reflejar la esencia y la cultura del lugar. Hasta que no conecto con el lugar dónde estoy, no puedo empezar a crear :) La conexión con el lugar y la modelo son claves para mí.

¿Cuál es el consejo más valioso que has recibido en tu carrera dentro de la fotografía?
“Prueba y experimenta”. Creo que la experimentación ha sido el mayor pilar para desarrollar mi carrera fotográfica.

¿Qué pregunta le harías a tu fotógrafx favoritx?
¿Puedo trabajar contigo?. También le preguntaría cuáles son sus fotos favoritas de propio trabajo.

Recomiéndanos la cuenta de Instagram de algún artista que sigas y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo.
Pia Riverola. Convierte escenas cotidianas en magia.

Sayulita, Mexico – Barcelona. Film & digital.
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