carta al papá de cheese

me cuesta escribir de tí, quiero poner en palabras lujosas lo que pasamos. expresar con tanta intensidad que se sienta a través de las letras todo lo que sentía contigo, pero tal vez no hay manera de que alguien más lo entienda, de que se vuelva a transmitir.

tal vez todo debe ser simple, como lo era entre nosotros, fluído.

empezando por el final, después del último beso mis lágrimas no paraban de salir, era como si todo lo que me habías dado de pronto ya no tenía lugar dentro de mí, sin tí ahora ya no tendría caso que todas esas emociones rondaran mi cuerpo, vivieran conmigo.

sin las noches en las que me explicabas tu deporte favorito, sí en otra vida hubieras preferido ser el entrenador o el comentarista, sin la pizza, los tacos y tus regaños por no comer suficiente.

eres alguien que me supo leer demasiado rápido, sin atajos ni error, como si viniera con un manual; lo sorprendente es que leíste de las cosas más difíciles, cosas que muchos otros seres que han atravesado mi vida nunca se imaginarian.

de ahí todo lo demás fue en consecuencia, las noches de películas con tus explicaciones profundas, los abrazos que después ya eran necesidad, tú contándome de aquella vez de la infancia en la que dormiste en una casa de campaña por la pelea con tu mamá, tus primeras memorias de cosas importantes, lo que habías sentido por las mujeres que habían marcado algún suceso en tu vida, tus amistades de ahora, lo que esperas de ti y lo que te da miedo.

tu adicción a crear momentos incómodos que en realidad para mí no lo eran es de las cosas que más extraño de tí, el humor que teníamos en común nadie lo entendería, pero no es que lo quiera así.

un poco de arrepentimiento me llega de golpe con las brisa de haber desaprovechado algunos momentos más contigo por el miedo a acabar totalmente desvanecida, por el miedo que estaba ahí desde el día uno cuando apenas te conocí y ya sabía que día te ibas.

la conexión es lo que más agradezco, te agradezco a ti por ser y por permitirme ser, por regalarme tantas cosas en cosas tan comunes, por dejarme aquí destrozada, sola, por que ahora se que lo que siempre temo y las montañas que he construido a mi lado no sirven de nada, me dejaste un poco más lista para vivir.

me diste los momentos íntimos más memorables, la confianza que te di la plantaste y cosechaste tan bien, tan cuidadoso, tan respetuoso, que después de haber estado en ese nivel, no pude contener las lágrimas, por que habías abierto algo nuevo en mí, me enseñaste algo que no se puede pedir, pero que se da cuando es la persona y el momento.

tengo confianza y esperanza en esos mensajes que intercambiamos contigo lejos, la pequeña posibilidad de que nos volvamos a ver en esta vida o en otra me hace atesorar los recuerdos, quiero dejar de buscarte, no quiero seguir viendo tu cara todo el tiempo, sentir la melancolía cuando paso por lugares juntos, cuando veo mascotas parecidas a la que tenemos, quiero tenerte en mis recuerdos, pero soltarte del presente.

Fotografía por: Can Dagarslani

Laarfs

Veo vídeos del país en donde voy a vivir. Canto Joan Sebastian mientras bailo como Nathy Peluso y tomo como Jenni Rivera. Cuando estoy aburrida escogo a alguien del lugar en el que este para imaginarme como me lo ligaría y trato de adivinar que tan bueno es en la cama.