CARTA A UN AMOR IMPOSIBLE

Hola, escribo esto por si alguna vez el destino quiera que lo leas. Cuando llegué ese momento, no sé que estará pasando con nuestras vidas, no sé con quién y cómo estés, si aún me recuerdes, si de alguna manera mi paso por tu vida haya tenido alguna relevancia.

Eres de esa clase de amores que llegan sin que los veas venir, yo me encontraba en un momento vulnerable de mi vida cuando te conocí, me gustaste de inmediato pero aún así sabía que lo nuestro no sería posible. Vivíamos a kilómetros de distancia y solo coincidíamos en ocasiones, sin embargo te entregue mi corazón aún sin yo misma darme cuenta, pasaban los días separados y poco a poco nos íbamos involucrando más en la vida del otro, así, sin pensarlo, sin planearlo. Debo confesar que tenía miedo de la forma en cómo llegaste a mi vida, de cómo te metiste en lo profundo de mi corazón y de lo que la sociedad pudiera pensar. Y pensaron, y dijeron, y opinaron pero eso no nos importó. Me encontré esperando cada nueva mañana para recibir un mensaje tuyo añorando día tras día la oportunidad de verte.

Quiero que sepas que mi corazón estaba hecho pedazos, que aún tengo mucho miedo de amar, que he perdido las esperanzas de muchas formas inimaginables pero, también, que tú llegaste a revolucionar mi vida, a enseñarme que se puede volver a amar a cuidarme aún en la distancia y hacerme sentir algo tan bonito que incluso siento que nunca antes había sentido así… Te quiero, te quiero demasiado, tanto que tengo miedo.

Nunca hemos aclarado nuestra situación y la distancia se interpone entre nosotros pero aún así no puedo evitar quererte; porque te lo haz ganado. Hay tantas cosas que siento por ti, cuando te vas unas ganas inmensas de llorar, cuando te veo ese deseo de besarte, cuando estamos juntos unas ansias incontrolables de que formes parte de mi vida, de que seas mío y nadamas. Sé que ese momento tal vez nunca llegará y no sabes cuánto me duele en el alma.

Pero, por si un día lees esto tienes que saber todo lo que provocas en mi, que nunca podré decírtelo en persona porque se interpone mi orgullo y mi estupidez. Pero tú cambiaste mi vida, tú me hiciste feliz cuando yo creía que eso nunca más sería posible, tú me ofreciste sonrisas y un hombro para apoyarme. Te quiero, y aunque seas esa clase de amor imposible, de esos que sientes en él alma pero que las circunstancias no te dejan vivir, aún pese a todo eso quiero que sepas lo importante que fuiste y eres en mi vida y que este amor estará esperándote siempre, a que un día, si el destino quiere: podamos sentir con todas nuestras fuerzas este amor que ha se ha tornado imposible.

Te quiero, no importa cuando lo leas.

Fotografía por Jocelyn Catterson

Grecia Alejandra

Potosina de nacimiento, Tamaulipeca de corazón. Comunicóloga amante de las letras.

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