¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Más que un proyecto cerrado, he estado documentando la cotidianidad. Me he dejado llevar por fotos individuales que, en conjunto, narran los pequeños momentos del día a día. Últimamente estoy experimentando con ver las fotos directas del film (diapositiva), buscando esa honestidad de la imagen tal cual sale de la cámara, sin tanta interpretación posterior.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
He aprendido el valor de la paciencia y el ritual del retorno: volver a las mismas calles hasta encontrar la luz y las sombras exactas que busco. También he tenido que “desaprender” la obsesión técnica por el enfoque perfecto; entendí que una foto no necesita ser nítida para ser buena, muchas veces el encanto y la atmósfera residen precisamente en lo que rodea al sujeto principal.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Fugacidad y nostalgia. Me ronda mucho la idea de que el instante que estoy capturando es irrepetible y no volverá a suceder jamás. Al final, la fotografía para mí es aceptar que la vida es solo un instante.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Musicalmente, mi proceso ha tenido un soundtrack de contrastes. Me han acompañado mucho Durand Jones & The Indications y 54 Ultra, intercalados a veces con Peso Pluma y Eslabón Armado, y unas que otras veces canciones random.

En lo visual, la dirección de fotografía de la serie El Pingüino se coló mucho en mi imaginario reciente; esa atmósfera oscura, urbana y texturizada resuena bastante con lo que intento capturar. Si tuviera que escoger una canción representativa, sería Holding Back The Years.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
Luchar contra la barrera de lo “aburrido”. A veces es difícil confiar en que hay belleza en lo cotidiano y lograr que los demás también lo aprecien. También ha sido un reto dejar de disparar pensando solo en la técnica para empezar a disparar desde la memoria. Además, aceptar que no siempre encuentras lo que quieres fotografiar; es un proceso lento donde la búsqueda a veces tarda más de lo esperado, y hay que saber abrazar esa espera.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
Mi restaurante favorito es Bao Bao Taiwanese Eatery, en la colonia Roma Norte. Es un lugar que conozco muy bien y cuyos sabores nunca fallan. Recomiendo mucho pedir los fideos salteados, los jitomates Cijin y la quesadilla taiwanesa; sus sabores y texturas son tan ricos que se complementan perfectamente.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
Se titularía A.N.Ó.N.I.M.O, y el soundtrack estaría a cargo de una mezcla entre Durand Jones & The Indications y Peso Pluma.

Recomiéndanos algún artista que sigas, que te inspire, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
Tengo una mezcla de influencias. Por un lado, la fotografía callejera de Richard Sandler y su cruda visión de Nueva York. Por otro, me inspira muchísimo la atmósfera cinematográfica de Emmanuel Lubezki y la fuerza de los retratos de alto contraste de Platon. De Sandler rescato una frase que define lo que busco: “La cámara te muestra un mundo que no ves; esa es la belleza de esto”.