¿Cuál es el origen de la canción?
El origen en sí partió de la necesidad de querer crear una melodía dentro de un ritmo enérgico de batería que contara justo lo que la primera frase de letra describía ‘Haces que no pierda inercia’, y a partir de ahí se fue fraguando el resto de instrumentación que va interpretando el texto que ya había escrito.

¿Cómo fue la sesión de grabación?
Al igual que el resto de canciones del EP, y a las órdenes de Juan Antonio de Grabaciones Sumergidas, se empezaron a grabar con una estructura de guitarra y voz en directo que sirvió de referencia para después empezar a grabar la sección rítmica de batería y bajo al unísono. El resto se grabó por separado analizando todos los arreglos que hacía cada instrumento.

¿Cuáles fueron las referencias, influencias o inspiraciones musicales?
Seguro que hay muchas influencias que han surgido de manera inconsciente, pero bandas concretas que nos vinieran a la cabeza mientras ensamblábamos la canción salieron nombres como The National y Tame Impala. También hubo algo de bandas progresivas de los 70.

¿Qué es lo que más les gusta de la canción y por qué?
Lo que más nos gusta es el poder que tiene de transportarnos a ambientes psicodélicos, retros y fotográficos mientras la tocamos, nos encanta que cada instrumento está aportando algo, todos están siendo protagonistas, pero a la misma vez van en la misma dirección queriendo contar lo mismo sin pisarse con la dificultad que eso conlleva.

¿Qué fue lo más disfrutable del proceso de escritura, producción y grabación?
En la escritura es cuando se acaba y ves que queda plasmado cada gramo de sentimiento que quería que quedara ilustrado. En cuanto a la producción y grabación disfrutamos cada proceso al máximo y nos resultaría difícil decir momentos concretos. Sí es cierto que cuando la escuchamos por primera vez después de haber pasado todos por la cabina es cuando nos miramos y supimos que el trabajo estaba acabado tal y como queríamos. Ese momento fue brutal.

¿Cuál fue la parte más difícil del proceso y cómo se superó?
La parte más compleja por lo menos para mí como encargado de grabar la primera demo con solo voz y guitarra que sirviera al resto, fue justamente no tener la referencia del resto de instrumentos que tan acostumbrado estaba a escuchar en el local de ensayo, pero cerrando los ojos y echándole mucha imaginación se pudo solventar.

Si hubieran podido invitar a cualquier otra persona a colaborar, ¿quién hubiera sido y por qué?
Se nos ocurren unos cuantos, pero por sacar a la palestra alguno creemos que Víctor Cabezuelo habría encajado bien por su forma de contar historias de amor y fantasía llevadas a la psicodelia de los 70, así que si lee esta entrevista le invitamos a una colaboración.

¿Cuál es el mayor reto para presentar esta canción en vivo y cómo se ha resuelto?
Ya hemos tenido la oportunidad de tocarla en directo antes de grabarla, y fue por ello incluirla en el repertorio al ver que funcionaba en vivo y recibíamos el feed back que esperábamos. Puede que haya sido un punto de inflexión en nuestro sonido.

Recomienden alguna canción que hayan escuchado ultimamente.
“Martes” de Vera Fauna.