Un día no nos recogieron de clases
sospechamos sus muertes
y seguimos jugando
con las rodillas raspadas
un cielo sin novedades
en la escuela sucia.
A algunos no volvieron a buscarlos
sin mirada que los reclamara
varados, en limpio abandono
aprendieron a ser libres
Libres para borrarse solos
y que su sombra rehecha
se volviera culpa útil
de la mentira que repiten los que sí volvieron.

Nací en Los Mochis pero crecí en la Ciudad de México. Leo guiones y colaboro con un director. Escribo compulsivamente desde la pubertad. Me encantan las películas de Almodóvar, la música electrónica, los pasteles verdes, los poemas, la lluvia y el frío.
