¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
El local nació de una idea de emprender y de conocer más acerca del mundo del café. Empezamos con una propuesta que teníamos desde hace mucho tiempo y, ya con el café en marcha, fuimos creando nuestro propio concepto.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Disfrutan más ver la satisfacción del cliente al sentirse familiarizado con la recomendación hecha por el barista. Esa conexión real los hace sentir apreciados.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
El recibir una bienvenida cálida, la amabilidad del equipo y la sensación de estar en un lugar seguro donde puede vivir experiencias nuevas y probar nuevos sabores.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
Definitivamente la creación de nuestra identidad como café en una ciudad llena de cafeterías.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Una combinación entre las cafeterías de Nueva York y una paleta de colores vivos que reflejen naturalidad y brillo.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Las ideas que nos aportan nuestros baristas, a quienes consideramos amigos y familia, además de nuestra gerente y diseñadora, que nos ayudan constantemente a mantenernos informados no solo en tendencias, sino también a mantenernos únicos.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Si pudiéramos invitar a alguien sería definitivamente a Pólvora FCE, para trabajar un grano específicamente creado por nosotros y lanzar una línea exclusiva.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
Nuestra fachada, que tiene un estilo poco común, así como el color de nuestro interior.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Sería Kioto, porque valora la belleza en los detalles, la naturalidad, la calma y la tradición mezclada con lo moderno.

Respuestas por Valeria Bojorquez Balladarez y Roger Ivan Galvez Valenzuela, dueños de Amaranta.