¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Onix nació de la pasión y el gusto por el café y el arte; y porque sabía de la importancia de espacios destinados para artistas, lugares en los que se pudiera mostrar a más personas el arte que usualmente no llega a diferentes ojos. Y creo que lo que hace a Onix diferente es eso: que en esencia existe por y para creativos, buscando unir el café y el arte todos los días.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Cada vez que tenemos que pensar en nuevas propuestas para nuestro menú de temporada: desde ir pensando, hacer pruebas, y cuando por fin podemos presentarlas y ver el producto final de nuestras ideas.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
Creo que no debería perderse nada. Nuestro café, nuestros cócteles, nuestra comida.
Cada espacio, cada muro, cada esquina fue pensado y cuidado hasta el cansancio. Hay propósito en todo lo que se muestra. Desde la pequeña instalación de bloques de concreto, nuestra frase principal en la pared, las flores de Lego en nuestra barra, los pequeños luchadores en la terraza, y sobre todo nuestro mural que da vida y color a nuestro exterior.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
Aunque suene extraño para muchos, el no complacer a todos. Porque es una realidad que todos afrontamos todo el tiempo, no porque uno no quiera, sino porque es complejo. Pero también es lo que nos ha ayudado a no perder lo que somos y a continuar con lo que prometimos desde el inicio: cuidar y mantener la calidad de todo lo que ofrecemos.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
“Aquí despiertan las mentes creativas” es la frase que nos recibe al entrar a nuestro espacio. El seguir queriendo ser aquel lugar en el que la gente venga y disfrute de un buen cafecito, una buena plática, y tal vez… el lugar donde surgió la siguiente gran idea de alguien.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Todos los proyectos auténticos y con dirección, en los que se siente que ponen corazón en lo que hacen.
Las cosas simples y cotidianas: una canción, una serie, a veces algún tenista.
El propio equipo de Onix.
Igualmente nuestros clientes frecuentes, los que entablan conversaciones con nosotros y quienes al final nos mueven a seguir intentando.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
No hay alguien en específico. Siempre estamos abiertos a colaborar con quien quiera crear o hacer algo en nuestro espacio o con nosotros. Desde una exposición, algún evento, o hasta una bebida o un platillo.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
Nuestro mural de Venus: la primera colaboración que tuvimos con uno de los mejores artistas que tenemos aquí en Tulancingo. Más allá de la conexión personal, de acuerdo con la mitología romana, la piedra ónix se creó cuando Cupido cortó las uñas de Venus mientras ella dormía; estas se esparcieron por la tierra, desapareciendo por el suelo y así convirtiéndose en las piedras semipreciosas que conocemos: ónix.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Sería Tulancingo. No habría de otra manera que este proyecto existiera si no fuera por y en este lugar.
Respuestas por Danae Hernández, dueña y barista de Onix Café y Espacio.

