¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Mi práctica está dividida entre ser publicador, artista y músico. Como artista, durante los últimos meses me he estado preparando para una expo que acaba de pasar en Nueva York con la marca de ropa de unos amigos llamada PAAL WORLD. La expo consistió mayormente en banners pintados y obras en papel, junto al lanzamiento de una colaboración de ropa que desarrollamos PAAL WORLD y yo. La expo se llamó Yo Soy Tú Somos Nosotros. También he estado trabajando en un proyecto con mis hermanos en Diles Que No Me Maten, que pronto se anunciará.
También acabo de publicar un fanzine con el fotógrafo, cinematógrafo y mi buen amigo Edson Reyes. Esta publicación se estrenó en Printed Matter, en Nueva York, como parte de un pop-up que organicé en enero. El fanzine documenta la vida cotidiana de la familia de Edson en Guadalajara.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
He aprendido a apreciar el proceso que se desarrolla espontáneamente debido a que los procesos son un viaje, y cualquier viaje se disfruta con buena compañía. Con cada proyecto aprendo más a confiar en que el resultado final surgirá orgánicamente.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Lo que más tuve consciente mientras trabajaba en estos proyectos es la idea del colectivismo. Con cada proyecto que termina siendo un esfuerzo colaborativo, pienso más y más que el arte, más que nada, debe ser un vehículo para formar vínculos.
También pienso mucho en la filosofía que compartía David Lynch de “seguir la idea” hasta su final. Cuando hablo del proceso como un viaje me refiero a eso. Mi rol como artista no es tanto pensar en ideas chidas, sino dejar que las ideas fluyan a través de mí y guiarlas hasta su fin. Y es un sentimiento muy lindo pensar que ese proceso se puede compartir y que, al compartirlo, sientes algo de lo que es la consciencia colectiva.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Uno de los poemas que escribió Octavio Paz en Piedra de sol, donde habla de la puerta del ser. En corto, el poema habla sobre la consciencia colectiva. Paz le dice “el reino de pronombres enlazados”, donde “yo soy tú somos nosotros”. Este pasaje influyó mucho en los trabajos que desarrollé durante los últimos meses. De ahí salió el nombre de la expo que hice en NYC con PAAL WORLD.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
Creo que darle validez a mi trabajo como algo que de verdad impacta a la gente a mi alrededor. Yo intento ver mi arte como algo que puede manifestar la sanación. Muchas veces, estar enfrentado a la decadencia diariamente provoca un sentido de nihilismo demasiado denso.

¿Cuál es tu cafetería favorita y por qué te gusta ir ahí?
En Los Ángeles, Pollos a la Brasa. Se encuentra en la intersección de Western Ave. y 7th St. Nada más venden pollo. Si se encuentran en Los Ángeles, la neta les cambiará la vida.
En CDMX, Tacos La Flor de Turín. Los tacos de suadero son increíbles.

¿Con qué estudios, laboratorios o talleres has colaborado recientemente o te gustaría hacerlo en un futuro?
Hace poco colaboré con Printed Matter en un evento que traslapó la música orgánica con los fanzines. Ahí tocó Ahoraki, una banda de música orgánica en donde participo con músicos de Los Ángeles y la Ciudad de México.
La idea fue destacar cómo la energía espontánea existe dentro de la música y el arte autopublicado. Como músico, la improvisación se trata de la aceptación de todo lo que sucede en el momento presente. Descartas el riesgo y lo que surge es algo totalmente orgánico.
El arte, y en particular los fanzines y la autopublicación, llevan una energía muy parecida. Puedes pasar meses trabajando en un solo proyecto, pero en ese proceso de tratar el arte con tanta precariedad pierdes algo del elemento orgánico. Cada quien tiene su proceso, pero, para mí, lo lindo existe en esa idea de la espontaneidad.
Y dentro de eso también existe una filosofía antiinstitucional. El arte que simplemente existe va en contra de todo lo que predica el capitalismo. Me encantaría seguir organizando eventos de este tipo, donde la música orgánica y los fanzines coinciden.

A.R.D.O. (Algún Resentimiento Desconocido al Odio) es un estudio de diseño y auto-publicación editorial basado en Los Ángeles que se enfoca en la autogestión de arte, poesía, fotografía y música orgánica.
