¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
El origen de Anona nace de la coincidencia de entender la mañana como una oportunidad de poder llenar tu cuerpo con alegría y motivación, así como para darle sentido y conexión.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Nuestro local es pequeño, lindo y muy verde. La luz de la mañana entra de una forma muy especial. Ese es probablemente el momento favorito del día: cuando el café se llena de calma y comienza a prepararse para recibir nuevas historias.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
De alguna forma, todo gira alrededor del espresso. Es una bebida que cada día se ajusta un poco distinto, según lo que el café nos exige para poder compartirlo en su mejor expresión. A partir de ahí, todo en Anona busca entrar en esa sintonía: los sabores, los tiempos y los pequeños detalles.
Nos gusta pensar que Anona ofrece una pequeña pausa dentro de la mañana. Si alguien se va sintiendo un poco más feliz, con más energía y con la sensación de que su mañana se volvió más bonita después de pasar por aquí, entonces sentimos que el propósito del lugar se cumplió.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Creemos que tener la sensibilidad para apreciar los bellos detalles que te rodean en la mañana permite dotar de propósito y dirección todas tus acciones. También, es el momento donde comienza la alegría del día, donde los primeros alimentos del día —el café, el pan, el desayuno— se vuelven especiales al ser lo primero que recibe el cuerpo, para cuidarlo y celebrarlo.
Así nace Anona, un espacio dedicado al café, a los jugos y al desayuno. Existimos para embellecer la mañana, para poder entender las motivaciones que nos llenan de dirección y poder honrar el cuerpo que nos contiene.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
Físicamente estamos en Puerto Escondido, en Rinconada, donde hace años fue el antiguo aeropuerto de la Ciudad. Aunque el espacio lleva mucho tiempo transformado, todavía conserva algo del espíritu de este lugar: una sensación de apertura, de llegada y de movimiento.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Amamos Puerto Escondido, aquí se te caen las armaduras que vienes cargando de otros lados para dejarte ser quien en verdad eres. La vida aquí es simple y te obliga a conectar con lo esencial: la amabilidad, lo natural, la libertad y el gusto de disfrutar por disfrutar.
Respuestas por Fernanda Rodriguez Vazquez y Marcos Juan de Dios García, socios fundadores y creadores de Anona Juice Bar & Coffee Shop

Barra de jugos, café y brunch
Benito Juárez 16, Rinconada
Puerto Escondido, Oax.
México
