A Esme, La Real

Vi jamás estatua hermosa tan olvidada:
”Leyendo novelas contemporáneas, mujer de cobre oxidado”.

Los lugares que faltaban en la Universidad estaban a tu lado.
Y yo cansado de tanto vacío
quise desbordar tus ojos:
esos dos claros bordados de luna y noche que,
¿destejidos cubrirían mi miedo?

El destino ya me lo sabía de memoria:
conocerás a una lectora de tarot
una gitana una gitana
(Esmeralda)
y te leerá los labios.

Leíste cáncer:
que me estaba muriendo
de tus dedos caminando en mi mano.

Y tal vez porque escupí entre mis carcajadas
o tal vez porque rechacé mi destino a risas
hiciste como que leías novelas contemporáneas
encima de una banca despintada
a un lado de mi pétreo retrato.

Fotografía por Abigail Flores // Rev/Scan en Foto Star