Me dijo que te besara. Se acercó y me lo dijo. Lo dijo con sus muros altos y bajos. Con sus rectángulos rosas y con sus cuadrados amarillos.
Me dijo que te besara ahí, cuando nos recostamos en la arena blanca y fría mientras mirábamos el cielo azul en un cuadro.
Me lo gritó, con sus amantes y sus fuentes. Con la ventana gigante al jardín y con las ollas de barro en el piso.
Me lo repitió con las pinturas de Chucho Reyes en las habitaciones y con el zig-zag de las escaleras hacia la puerta.
Luis Barragán me hizo querer besarte.

