Mi hogar jamás ha sido un lugar. Sólo es un par de ojos en el que aprendí a ahogarme y bucear tan profundamente que olvidé cómo regresar. Desde ahora los Noviembres me hacen sentir muy sola y estamos de acuerdo en no pasar otro invierno aquí. Nunca te han gustado los espejos, y yo les tengo un miedo, del cual está implícito el por qué.

Hay días en los cuales nada es suficiente, y otros días yo no soy suficiente. Nunca he sido feliz pero esta burbuja en la que estamos encapsulados me sigue sorprendiendo y por eso te ruego frecuentemente que no me dejes…

Siempre he sido muy insegura, acerca de todo. No sabía porque chingados la gente me quiere porque para empezar, yo no me quiero, y no le creía a nadie cuando me decían que era buena para algo.

Yo era mediocre, haciendo cosas mediocres y rodeándome de pinches mediocres. Luego, apareciste y a bola de madrazos aprendí que la vida puede no ser tan de la verga si te abres a nuevas posibilidades. Me hice mierda, me destruí y me construí desde cero, o al menos eso creo. Quisiera ser la persona que merezco ser, más allá de la que creo que puedo ser. Mi hogar jamás ha sido un lugar pero mi lugar siempre ha sido contigo.

Fotografía: John Kilar | Instagram

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