I
En tus ojos
miré
el escurrir
de una sombra
Perla
Sombra calma
Un flujo de noche antigua
Y te dije
De noche ríes
Perla
y vienen tus aves a cantar
Como se mira un derrumbre
me miraste
Y lo tibio de tu abrazo
quedó fijo en mis hombros
Sentí tu flama
Perla
el devenir callado de un Fénix
Bebías
y entre gentes resurgía
el girasol de tu pecho
Eran tus besos de agua
Perla
Cimbraban tus ojos los míos
Pugnaba por salir el sol
pero avivaste lo obscuro
En pausa el día
sólo latía
tu noche
En el aire flotaban
leves mariposas
nocturnas
Eran palabras
Perla
embebidas tuyas
Entrecortadas
decían
el nombre oculto
de una flor
Así creció el árbol
Fuerte
en el asfalto
sosteniendo
algo callado
algo cortante
ya imposible de arrancar
II
Como agua
brotas
de grietas
donde tu aguijón
se clavó
Donde tu luz
pálida
me guía
Donde el presentido
ritmo de tus piernas
me invita
a probar la noche
a soltar el llanto
a dormir sin tocar
el cuerpo
al fin vacío
cascarón de polvo del engaño
Y sentir
en la tráquea
el pozo de tu energía punzó
de alma
de muerte
crisálida vacía
de la que siempre regresas
Ese rememorar los que fuimos
La Luna y El Sur
Mi Sol y tu Norte
Quédate
Perla
bríndame muerte
Quiero en tu voz
el árbol
Quiero en mi cruz
tu olvido
