Fantaseábamos, raramente, con estrangularnos. Imaginábamos nuestras extremidades lánguidas, la familiaridad de nuestra vergüenza, nuestra desnudez, la deformidad de nuestros genitales, nuestra virginidad irrevocable. Sentíamos el agotamiento abandonando nuestros músculos, nuestras facciones relajándose y nuestros corazones deteniéndose. Fantaseábamos con mutilarnos la una a la otra. Imaginábamos el embriagante erotismo proveniente de nuestro propio desmembramiento. Fantaseábamos con convertirnos en seres desagradables, vulgares y deformados, mujeres depravadas. Susurrábamos nuestras necesidades, nuestro anhelo por la otra. Fantaseábamos, raramente, con despedazar nuestras extremidades mutiladas con los dientes, tragándola, ingiriéndola. Imaginaba a María ingiriendo mi carne, destrozándome, violándome, liberándome.

Nació en la Ciudad de México el 26 de septiembre de 2005. Le interesa la narrativa lírica, habitando espacios sofocantes e introspectivos, y dando voz a personajes violentos y emocionalmente deformados.
