La luz se desvanece

¿Qué hábito te sostiene últimamente?
En invierno, incluso en el sur de Francia, la luz se desvanece. Me encuentro tomando menos fotografías y recurriendo en cambio a los libros, al cine y al teatro. Estas artes alimentan mi imaginación y creatividad, manteniéndome conectada con el momento presente y con mi mundo interior. El cine ha ocupado un lugar importante en mi vida desde la primera infancia, y la fotografía se ha convertido de manera natural en el medio principal a través del cual exploro el mundo —y a mí misma—. Las palabras dan lugar en mí a imágenes y sensaciones que guardo en silencio, dejándolas tomar forma con el tiempo, hasta que encuentran su camino en una serie fotográfica. Lo que más me conmueve no es la imagen en sí, sino lo que me permite sentir y compartir.

¿En qué momento del día te sientes más tú?
En la quietud de la mañana, justo después de despertar —o en cualquier momento del día en que estoy sola conmigo misma—. Es en esos momentos suspendidos cuando me siento más auténtica, ya que es raro ser completamente una misma en presencia de otros. Por esta razón, el autorretrato siempre me ha resultado más cómodo. Lo que comenzó simplemente como una forma práctica de aprender el acto de fotografiar se ha convertido gradualmente en un espacio de exploración, donde me siento más libre y espontánea que durante las sesiones con modelos. Mis autorretratos abrazan una forma introspectiva de fotografía, una que se infiltra silenciosamente en la vida cotidiana.

¿En qué momento reciente te sentiste fuera de lugar?
Sentada sola en una mesa de restaurante no hace mucho, me sentí ligeramente fuera de lugar. No encajaba del todo en el ritmo habitual ni en el estilo familiar de la clientela.

¿Qué sigues sosteniendo aunque sabes que en algún punto tendrás que soltarlo?
Soy bastante determinada cuando una idea se apodera de mí. En la dificultad de llevarla hasta el final, a veces nos volvemos más ingenuas, más inventivas —y es precisamente ahí donde la creatividad se abre paso, invitándonos a cuestionarnos y permitiendo que el deseo original evolucione en silencio.

¿Qué te da más miedo hoy: cambiar o quedarte igual?
La idea de quedarme igual es lo que más me asusta. Me encanta la idea de evolucionar, crecer y aprender cosas nuevas. En mi práctica fotográfica disfruto cambiar mis hábitos, dejar que algo nuevo emerja y sorprenderme en el proceso.

Recomiéndanos una película, un disco y un libro.
Es difícil elegir solo uno: Black Dog de Hu Guan; Sentimental Value de Joachim Trier o cualquier película de Tarkovski. Un álbum sería Hot Dreams de Timber Timbre y de libro All About Love de bell hooks.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
Diría Le Consolat en Marsella. Es un restaurante de cocina asiática lleno de matices. Pediría su audaz reinterpretación de mejillones con papas fritas, salteados en wok con salsa yuxiang.

¿A qué amigxs admiras últimamente y por qué?
La obra de Francesca Woodman es y será siempre la que más me conmueve y con la que me identifico más profundamente. Lina Scheynius, por su parte, captura la vida cotidiana con sutileza y un estilo delicado que es únicamente suyo, y me inspiró a comenzar mi diario fotográfico personal.