¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Nació de la ilusión de vivir cerca de la playa, rodeados de artistas, personas talentosas y apasionadas del mar que comparten su amor por el arte, el café, la naturaleza y la calidez de su gente. Así surgió la idea de crear un espacio único: un refugio creativo donde cualquier persona pudiera encontrar un ambiente seguro y tranquilo dentro de Sayulita, acompañado de buen café y bebidas que inspiraran su día. Nuestro objetivo sigue siendo que quienes visiten Sayulita disfruten su estancia y se lleven un pedacito de Nayarit.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Arrancar la mañana tomando café con música tranquila, esperando a los turistas y locales que llegan de surfear, hacer alguna actividad deportiva o simplemente disfrutar de la playa.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
Preguntar por el origen del café. Sabemos que no mucha gente ha probado el café de Nayarit y queremos que quienes nos visitan conozcan el producto local de las distintas regiones cafetaleras del estado. Y, definitivamente, probar nuestras coffee mocktails con jarabes caseros, como el “Marabrewya”, que lleva cold brew, mermelada de maracuyá y agua tónica: una bebida refrescante para el calorcito de la playa.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
Sobrevivir a la temporada baja ha sido, definitivamente, un desafío. Pero también nos ha ayudado a replantear ideas de productos, actividades, mejoras y, sobre todo, a trabajar más con el café.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
El arte, la calidad del café, la hospitalidad y nuestros productos finales. También el cambio constante: renovamos el espacio cada temporada con ideas que nacen de las necesidades del personal y de nuestros clientes frecuentes, para que el ambiente siga siendo ameno.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Los atardeceres en el mar y las olas siempre son nuestra inspiración, porque traen consigo nuevas visiones y retos.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Invitaríamos a Jack Johnson para dar un pequeño concierto acústico sorpresa dentro de la galería. Siempre nos hemos sentido identificados con su música, el surf y su estilo de vida.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
Poca gente sabe que también somos nuestros propios tostadores de café, bajo el proyecto de Coffee Brothers Tepic, y que además estamos dentro de la galería de arte local Palu Art For Your Heart.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Aunque nos gustaría mencionar otras ciudades o proyectos que nos inspiran, siempre volvemos a pensar en Sayulita. Haber creado un pequeño oasis dentro del pueblo nos recuerda que vivimos en un lugar privilegiado, rodeado de naturaleza, frutas tropicales y mucha playa por disfrutar.
Respuestas por Juan Francisco y Natalia Montero Ibarra, fundadores.

