Haciendo una vida

¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
He estado trabajando en piezas silenciosas e inacabadas, esas que desde fuera no siempre parecen proyectos. Refinando cómo me presento y prestando atención a aquello a lo que vuelvo cuando nadie me observa. Dejando que versiones antiguas aflojen su agarre mientras algo mejor toma forma. Menos sobre producir, más sobre afinarme conmigo misma.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Aprendí que el proceso creativo no es lineal; a menudo comienza, se pausa o se detiene. Desaprendí la necesidad de apresurar el proceso. Ser creativa suele significar dejar que las ideas lleguen desordenadas y permitir que mi intuición lidere.

¿Qué palabras, ideas o emociones pasaban por tu cabeza?
En el acto de convertirme, ya soy.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Más que un libro, película o pieza musical específica, suelen ser fragmentos: líneas o letras, melodías, la iluminación de una toma, los que moldean sutilmente mi trabajo.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
Equilibrar la vida con un niño pequeño mientras intento crear. Aprender a trabajar dentro de lo impredecible. En lugar de separar completamente mi creatividad de ser madre, estoy encontrando inspiración en pequeños momentos e interacciones compartidas. Crear acompañada, en lugar de separada, está ayudando a redefinir cómo y por qué creo.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
Rogue Bistro en Brisbane es increíble. Tienen un menú degustación que cambia cada mes. Sus margaritas picantes son imprescindibles.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
El título sería: Ganándose la vida. La banda sonora sería de dust, un acto punk australiano.

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas, que te inspiren, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
Obtengo mucha inspiración del diseño, el arte, la arquitectura y la moda, pero cuando se trata de fotografía, me influyen más los artistas que encuentran significado en lo que muchos consideran momentos u objetos ordinarios.

Saul Leiter me inspira por su capacidad de convertir elementos como el desenfoque, los reflejos y el color en algo íntimo que a menudo parece una pintura.

Vivian Maier resuena conmigo por su instinto y su habilidad para capturar momentos espontáneos. Sus imágenes se sienten profundamente personales y universalmente humanas.

William Eggleston me inspira por su uso audaz del color y su compromiso con lo cotidiano. Eleva lo que muchos considerarían mundano a fotografías hermosas.

Joshua Charow me habla a través de la intimidad emocional y la suavidad de su obra. Hay una sensación de ternura y vulnerabilidad que realmente captura lo que significa ser una persona creativa.