Grano Rojo

¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Grano Rojo surge de las ideas de dos mentes, dos amigos completamente distintos, que deciden un día ponerle sentido a tantas ideas dichas durante años. Grano Rojo nace sin experiencia, pero repleto del deseo de conectar con las personas, hacer un espacio para compartir y crear un lugar vivo.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
La libertad creativa que nos damos para generar detalles en cada rincón, la necesidad de jugar con lo absurdo, lo cómico y lo real.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
Las bebidas de la casa, cuidadas recetas hechas por los baristas que tienen la misión de recordar momentos, sabores únicos y combinaciones que se sientan reales. Todos los jarabes son hechos a mano con ingredientes naturales.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
La falta de experiencia en tantas áreas a las que ahora estamos expuestos. Iniciamos el proyecto aprendiendo al mismo tiempo a ser baristas, a crear las recetas, a administrar un negocio, conocer proveedores y, sobre todo, diseñar nosotros mismos el espacio. Todo esto fueron retos que muchas veces nos hicieron replantear nuestras ideas y ambiciones; aun así, nos apegamos a ellas y Grano Rojo vio la luz a pesar de los desafíos.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Espacios únicos a lo largo del mundo que, a través de su estética, crean atmósferas. Esto, junto con experiencias propias en lugares que tienen eso que tanto buscamos: vida.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
En diferentes momentos de nuestra historia, tanto mi socio como yo hemos vivido pérdidas importantes: él la de su padre y yo recientemente la de mi padre. Desde entonces hay un enorme hueco en nuestros corazones, donde buscamos constantemente honrar su memoria. Esto lo hacemos por ellos y por todos los que hoy nos acompañan.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Durango es una ciudad pequeña llena de talento. Compartimos círculos sociales con muchos artistas a quienes nos honraría poder invitar, brindándoles un espacio digno para exposiciones.

Por otro lado, si Junior H quisiera venir a tomar una taza de café, con gusto lo atenderíamos.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
Nuestro muro rojo. Este proyecto nació de imaginar un muro grande, de un color rojo vibrante, que pudiéramos complementar con obras de artistas locales y que en sí mismo cargara vida e historias de personas, así como la historia de este café.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Sería la combinación atmosférica de dos álbumes:

Ambos artistas que admiramos y escuchamos, encajando en una atmósfera única y melancólica donde uno puede descubrir muchas cosas.

Respuestas por Juan Carlos García Rodríguez, Socio y Barista de Grano Rojo.