Final Abierto

7 febrero, 2019

Imprescindibles los momentos enigmáticos de la vida,

Llenos de miles de posibilidades, siempre un final abierto para cada historia,

Me retorno al inevitable camino que he recorrido, hecho de mis propios errores y triunfos,

Cuantos aspectos idealizas pero es inevitable el fallar y obtener resultados inesperados,

Porque todo cambia, este momento ya se fue, solo un sueño, un buen viaje,

No tenemos el lujo de la pausa ni el retroceso, y te da miedo la fuerza con la que caes dentro de la corriente,

Enigma debería llamarse la vida, y lo que sabes sobre la marcha deja de tener sentido,

Una noche, de esas noches que no estas ni vivo ni muerto,

Solo existes de un conjunto de recuerdos y sentimientos,

Atrapado en un cuarto de hotel sin que el exterior exista,

Se te ha ido el día, no te das cuenta que ya es la madrugada fría,

Piensas que es igual que aquella noche donde no te diste cuenta sobre el cambio,

La noche donde viste por última vez al amor de tu vida,

Cualquiera que pudo haber sido para siempre,

Ella solo empezó a llorar, se voltio y empezó a correr sin que tu hicieras algo,

O la noche donde discutieron y solo la viste subirse al coche de su papa,

Y/o la noche que la acompañaste a su coche para verla partir sin imaginar que sería la última vez,

La última vez que la tocarías, la última vez que la verías y se despedirían con un beso y un “Te Amo”,

La última de las últimas,

¿Cuántas últimas despedidas y rompimientos tienes que pasar?

¿Cuántas últimas partidas y sufrimientos tienes que aguantar?

No lo se, nunca lo sabré, pero es irrefutable que no puedo dejar de sentir, de amar y de seguir buscando, así de irracional es la vida, siempre con miles de posibilidades, siempre miles de finales abiertos, inevitablemente no podemos dejar de seguir el camino que elegimos, solo podemos llegar a idealizar aunque no saldrá como esperamos, nunca podremos saber qué es lo que pasara segundo a segundo, porque todo cambia, todo está en movimiento, cada etapa, mundo, tiempo y dimensión que vives, al final de tu vida llegaras solo con un pedazo de lo que eres ahora, lo demás lo perderás en el camino, y solo pensaras en esos momentos, tratando de recordar los detalles, lo más posible, el olor, el clima, los colores, los sonidos, teniendo todas las respuestas, esas respuestas que no tenías en ese momento, pero de nada servirá, porque las piezas dejaron de embonar, tienes inútilmente las correctas para ese tiempo que ya paso, que se fugó y nunca volverá, solo te queda los recuerdos y la música, la única que trasciende tiempos, etapas y vidas, es lo único que te queda en tu soledad, mientras amanece, mientras todos están despertando y tú sigues despierto.

 

Fotografía: Anton Fadeev

por

Un autor desconocido pero que fácilmente se puede familiarizar con muchos jóvenes contemporáneos o como lo llamo “juventud en implosión”.