¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Tengo una serie análoga que realizé en Lille, antes de mudarme nuevamente, también tomé fotos en la vecina Bruselas mientras hacía un poco de flânerie. Tengo igual unas cuantas que saqué de mis vacaciones por Málaga y unas digitales más recientes de mi estancia en Berlín.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Aprendí a balancear entre tomas rápidas y tomarme mi tiempo, dependía mucho del momento, del sujeto en específico y también me ayudó a hacer una fotografía “más pensada”, con intención de retratar algo.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Intención: esta vez buscaba más retratar escenas, más que lugares, quería capturar algo un tanto impresionista, quasi-narrativo, una “microhistoria” autoconclusiva en cada toma. La liminalidad que pasaba en su momento también influyó en qué quería o podía retratar. La fotografìa me ayuda a reinterpretar lo cotidiano, a fin de traer a la luz nuevas emociones como la nostalgia. También me ayuda a anclarme en el presente y concentrarme en el momento.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
La música de Stereolab y Radiohead estuvo muy presente en mi cabeza en su momento, pero dependía de mi mood, bien podía escuchar a Supergrass, Opeth o a Cerati.

¿Qué artistas visuales te inspiraron y qué te atrajo de su forma de trabajar?
Definitivamente Saul Leiter es una influencia muy evidente para fotos cándidas, me encanta cómo usaba el color como medio para transmitir un mensaje. Alexander (@wrapped.nil) me inspira mucho a hacer fotografía abstracta, a pensar la toma fuera del molde y tomar decisiones menos ortodoxas. En parte también me inspiré en el impresionismo del siglo XIV como Claude Monet o la música de Claude Debussy.

Biólogo, fotógrafo análogo y ciudadano del mundo. Considero que la ciencia y el arte no están peleadas, sino que ambas permiten la abstracción.
