En mi memoria, desde muy pequeña comencé a tomar fotos. Cuando tuve mi primer celular con cámara recuerdo que grabé todo un convento dónde vivía mi tía; los árboles, los pasillos, todo, y me pareció hermoso. Mi primera cámara digital fue obsequió de un amigo cuando perdí mi celular, llevaba medio año viviendo en la ciudad así que empecé con ella mi diario visual, me encantaba enfocar cualquier cosa, principalmente la naturaleza.

Más tarde conocí el mundo análogo, compré mi primera cámara análoga a inicios de pandemia y retraté la ciudad vacía. Y ahí me enamoré del film. Desde muy pequeña siempre quise capturar las montañas que rodeaban mi casa, el cielo azul y las flores en primavera. Así que la naturaleza siempre ha sido mi inspiración, los lugares verdes me hacen sentir en armonía, tranquila, me recuerdan a mi infancia

Para mí es esencial la luz, me encanta tomar fotografías con la luz del atardecer, me gusta buscar ese rayito de sol que será el protagonista en la foto. También me gusta mucho planear qué tipo de película voy a utilizar, dependiendo qué es lo que quiero fotografiar. La cámara varía dependiendo el tiempo en que la vaya a tomar, una automática si será un día caluroso, o una manual con el exposímetro para ajustar todo.

Creo que la inspiración llega de la nada, y a veces cuando me siento del todo bien. Hay semanas en que la cámara no me acompaña, y días en que no me separo de ella, principalmente siento que los paisajes me inspiran demasiado, las películas nostálgicas, e ir a museos o jardines botánicos.

Uno de los consejos más valiosos que he recibido es “nunca dejes de fotografiar lo que te llama la atención, a donde tu ojo te guía, el público eres tú y solo tú”.

A Pia Riverola le preguntaría ¿qué te inspira a tomar fotografías, qué sientes detrás del lente después de tantos años?
Recomiéndo el trabajo de @Maureenme.

