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Volk V
Chucho Maximino Persino trabajaba en los ochenta en la Procuraduría de justicia de Puebla. Tenía su oficina en el edificio central del bulevar Cinco de Mayo; años después yo ingresaría a trabajar ahí; a ratos me fue incómodo seguir sus huellas, pero el trabajo me terminó gustando, consistía en notificar intervinientes en procesos penales. Una vez en mi…
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Volk IV
Se despertó por los quejidos de su madre haciendo el desayuno, el viento aullaba y golpeaba la lámina del cuarto; susurró para sí mismo: “escape”. El hombre parecía un moribundo en cuyo estómago se quemaban las entrañas por odio y rencor por el moroso caminar en un destino fatuo, prefirió ante semejante chorro de amenaza…
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Volk III
Yo caminaba con mi difunta abuela por una calle apacible de la colonia La Paz, ella se detuvo y puso una marioneta en su mano izquierda; mi anciana y grisácea madre de ojos almendra hizo hablar al muñeco; yo observaba con fruición. Un hijo de su puta madre pasó corriendo y le arrebató el…
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Volk II
II Sonó el cañón de la pistola y entonces me di cuenta que antes había un silencio. El sapo quedó hecho caca; nunca me han gustado los sapos o las ranas; pero ver morir a aquel animal de esa manera me erizó la piel; estaba cabreado, inmóvil; ¿Esa era la caprichosa utilidad de las…
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Volk
I Cuando Fernando Percino despertó, estaba hecho pedazos. Su verga flotaba sobre las aguas del río Atoyac, su pierna derecha andaba por San Francisco ( Totimehuacan), al menos sus dos brazos estaban juntos en el parque de Momoxpan. Su cabeza, bueno, su cabeza estaba en CU. Para ese momento él no tenía idea de…


