Algunas veces dejo subir a Doctor Totopo a mi cama; un schnauzer que adoptamos; él se revuelca entre las colchas y nos hacemos como gusanitos contorsionando; es un perro muy inquieto pero cariñoso; por la mañanas justo a las seis de la mañana ladra para avisar que ya es hora de salir al parque y nos despierta a todos; su ladrido es una putada; pero no cambiaría un solo día a su lado, de su mirada perdida y tierna, de sus lamidas a mi mano, de sus gruñidos como de cerdo, que además está muy marrano el cabrón. Cuando me preguntan por qué le puse Doctor Totopo de nombre, se debe a que tiene las orejas en forma de totopo y el tono grisáceo de su pelaje asemeja a un plato de frijoles con totopos, respecto al mote de “Doctor”, pues ese se lo puse porque me dio la chingada gana y se escucha chingón, académico.
Photographers: John Kilar | Instagram
Fernando Percino is Mexican and was born sometime in the eighties; he also has a degree in Public Administration from the Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. He has published short stories in the cultural supplement “Catedral” of the newspaper “Síntesis”, the novel “Velvet Cabaret” (2015), the book of short stories “Lucina” (2016), the book of chronicles “Diarios de Teca” (2016)and currently writes the book of notes “Volk” in ERRR Magazine. He was a member of the editorial board of the magazines: “Chido BUAP” and “Vanguardia: Todas las expresiones”. He has worked as a public official in the State and Federal Public Administration and served in various positions, for more than 7 years, in the microfinance industry.
