El Huerto Restaurante

¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Este proyecto nace en el 2012 como producto de la experimentación con productos locales y la cosecha de nuestro huerto familiar. Buscamos generar experiencias a través de lo que nos inspira: la comida y la arquitectura; y compartir nuestra pasión por el café, el entusiasmo por el ciclismo y el yoga. Lograr empatar todos estos conceptos en un solo “espacio”, es lo que nos hizo diferentes y nos acercó con una comunidad abierta a probar, escuchar y sentir nuestra marca.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan ahí?
Son muchos los momentos y espacios que disfrutamos, pero en suma: disfrutar una taza de café, conversar con los clientes, ser cómplices de un estilo de vida saludable, sentirse parte de una comunidad y saber que la identidad de la marca ha trastocado la cotidianidad de quienes hacemos posible el servicio todos los días. Eso es lo que más gozamos.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
La intención está en los detalles: ese lugar por donde pasa la luz, aquel rincón acogedor, la presencia de las plantas, la exposición de las texturas y materiales, la disposición del menú; es la guía para llevarse algo de El Huerto en cada visita. Siempre podrá sentirse como una primera vez al descubrir un nuevo fragmento.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
Sostener un espacio que conceptualmente ha sido distinto al entorno social, pero que comulga con la comunidad local y los invita a pertenecer y a quedarse; eso ha representado un desafío constante. Con el tiempo, lo que mantiene al proyecto es la convergencia de un público diverso, itinerante, externo y local. Es esa conexión social lo que nos mantiene vigentes.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Sin duda, el café y el gusto por la comida es nuestra mayor referencia. Compartir con la comunidad un espacio con personalidad y una taza de café con carácter es nuestra búsqueda de todos los días.

Desde el origen nos mueve el compromiso social. Sabemos que el auge de la cuarta ola del café ha posicionado las barras de especialidad y, por supuesto, nos inspira a reflejarnos en ese movimiento, sin dejar de lado la conexión con la comunidad y enriqueciendo la cultura del café desde nuestro lugar, nuestra mirada, desde la curiosidad, la creatividad y la exploración constante.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
En una visita a La Paz, conocimos DoceCuarenta Tostadores de Café, la cafetería insignia en Todos Santos, Baja California Sur. Este proyecto nos impactó, no solo por su barra de café y la estética del lugar, sino por ser sustentable y ser ícono de crecimiento y evolución. Nos hizo interiorizar que el amor por el café comienza desde la selección del grano, el acercamiento con el productor, el cuidado del tostado y todo el proceso para obtener un perfil de taza; lo cual tiene el poder de conectar personas y trazar historias. No podemos evitar querer contar la nuestra.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
En 2020 atravesábamos la pandemia, pero el programa de radio Reactivemos conducido por Orlando Abad, logró impulsar pequeños negocios y emprendimientos. Aquellos minutos al aire en Reactor 105.7 nos posicionó significativamente en el mercado del servicio a domicilio.

Creemos que una colaboración con Orlando le daría significado a ese momento. Recrearíamos una cabina de radio para tocar rolas, conversar y tomar café; es una idea que nos gusta imaginar.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
En 2024 pintamos un mural a gran formato usando la técnica de stencil con aerosol; el diseño original y dirección creativa a cargo de Fran Reza nos llevó a conectar los conceptos que unen a El Huerto y a Espacio. La naturaleza de esta pieza es plasmar elementos en movimiento, transiciones del cuerpo, el alma y la consciencia, atravesados por la cultura del café, el yoga y la bici. Hoy es señalética y representación de lo que somos.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Nos identificamos con el disco Moctezuma de Porter. Nos gusta explorar, pero también disfrutamos de la quietud y la permanencia. Volver a cultivar y recrear las recetas de la familia le dio un propósito al proyecto.

Los abuelos maternos cultivaban maíz, frijol y calabaza en estas tierras y fundaron la primera tortillería: El Esfuerzo. Sobre su antigua casa se encuentra El Huerto; se trata de una mezcla entre tradición, sabor y diseño atemporal.

Respuestas por Marte, arquitecto, creador y fundador; y Tania, socióloga, creadora y fundadora de El Huerto Restaurante & Espacio Natural