Día de los inocentes

No te sientas solo, me respondió.

-¿ Amiga puedo contarte algo que me sucedió, pero prometes que guardas el secreto?

Lo prometo.

Bueno, creo recordar que te comenté que estaba saliendo con un niña, queda demás decirte como nos conocimos.

Al pasar los días y semanas todo iba super bien.

Cuándo no teníamos el tiempo para vernos, por las mañanas nos comunicabamos por mensajes de textos y en las noches por llamadas.

Y de verdad no me aburría hablar con ella, comencé a quererla.

Siempre me porte super buena onda, mostrándole todo el tiempo mí  interés en ella.

La escuchaba todo el tiempo, de verdad trataba de comprenderla, con decirte que cuando estaba pasando por una mala situación económica, no me dolía sacar  dinero de mi billetera y dárselo.

Para la cena de Navidad traté de arreglarme lo mejor que pude, tarde 4 hrs entré bañarme y cambiarme, por que me invitó a conocer a sus padres, todo en plan de amigos por que aún no eramos novios.

Pero en la madrugada se dio la oportunidad de poder darle un beso y aunque el tiempo transcurría no quería detenerme y dejar de besarla.

Hasta esa noche todo iba super bien, o sea por mensajes me decía mi amor, que me quería, que de verdad le encantaba estar conmigo por el como la trataba etc.

Pero hace unos días, todo el día estuvo extraña y super cortante, no soy tonto se lo que estaba pasando, así que mejor le dí su espacio y deje de escribir.

No fue hasta en la noche del mismo día que me escribió, pero ya con una actitud muy diferente, solo para terminarme, bueno si es que se puede decir así.

No insistí, solo puse cuídate.

Ella respondió con el típico:
De verdad perdóname, me gustas mucho, te quiero, eres un gran chavo, me has tratado neta como nadie, entre miles de cosas más.

Y pues todas eran ciertas, la traté como se debe de tratar a una mujer, con amor, cariño y respeto.

Pero… Solo respondí:

De verdad no te preocupes no pasa nada.

Pero por dentro la realidad es que estaba hecho pedazos, pense:

– Por lo menos me lo hubiera dicho de frente,¿tan poco le importe como para decirme ésto por un mensaje de texto?

¡Ay amiga! Neta que mal pedo, no me merecía esto, no me hubiera escrito mi amor o ilusionarme diciendo que le gustaba mucho  o que me quería.

¡Mejor no me hubiera llevado a conocer a sus padres!

Que golpe más bajo al hacerme quererla, cuando la realidad era que ella no me quería.

Fotografía por Patricia Ruiz del Portal

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Filed under Letras
Jesus Rey Castillo Hernandez

Jesús Rey, ¿Nació? En el Barrio de la Soledad Oaxaca (1994). ¿Estudió? Administración y Contabilidad en la Universidad Humanitas Santa Fe. Cuándo era niño pasaba horas encerrado en mí habitación escribiendo cartas, hoy escribo novelas.