¿Qué han lanzado o activado recientemente que la gente debería conocer?
Desde un principio, queríamos que Begonia fuera, ante todo, un espacio para nuestra comunidad donde el café funcionara como pretexto para que las personas pudieran reunirse, platicar y compartir. Con esa finalidad de fomentar el encuentro, creamos Cineterraza.
Esta serie de proyecciones nace de nuestro gusto por el cine, pero sobre todo de un recuerdo de mi mamá cuando tuvo contacto con una proyección por primera vez: la gente se reunía en el terreno del señor Cheque, las raíces del laurel servían de asiento y, en esa ocasión, vieron Ánimas Trujano de Ismael Rodríguez, proyectada en la barda de la primera escuela del pueblo. Recuerdo que ella hablaba de cómo las actividades recreativas tienen el poder de reunir a una comunidad.
En esa búsqueda de compartir, Cineterraza se ha convertido en nuestra forma de reunir amigos y familias. Creemos firmemente que el cine es una fuente de creatividad con la capacidad de hacernos sentir. Por ello, lanzamos cada temporada una cartelera que a veces elegimos nosotras y en otras ocasiones, es construida por nuestra propia comunidad.

¿Con quién han conectado recientemente que esté influyendo o dialogando con lo que hacen?
Los libros han sido la forma más personal de conectar con otras personas. La lectura ha estado presente desde el comienzo con nuestra pequeña colección de libros que, con el tiempo, se ha expandido y convertido en Esquinero. Un proyecto que tiene la iniciativa de compartir; nuestro acervo es libre para la consulta y exploración de todos nuestros visitantes.
A través de la lectura hemos coincidido con el club Perdidas entre libros, al cual le tenemos mucho aprecio y con quienes hemos compartido experiencias. Ellas han sido una inspiración para nosotras; verlas florecer ha sido motivación para seguir explorando las posibilidades y lugares a los que nos lleva y podrían llevar los textos.

Compartan una anécdota de algo que haya ocurrido últimamente y que haya sido significativo para ustedes.
Hay celebraciones donde el caos es inminente, como un 14 de febrero. El servicio inicia con el canto de los pájaros en los árboles vecinos y la luz cada vez más cálida. El murmullo de la gente se transforma en risas, platicas, sorpresas, regalos y flores sobre las mesas.
Espacio lleno.
En la cocina, el ambiente es denso: una montaña de trastes, licuadoras llenas triturando el hielo, las impresoras marcando el ritmo, tickets interminables, uno tras otro. Se escucha el rin de cada pedido: un rin para la barra y dos para la terraza… La escalera sin descanso, los pasos suben y bajan mientras el vapor de la cafetera agudiza el movimiento. Las risas y las ocurrencias de cada compañero hacen que no perdamos la cabeza en estas horas eternas.
Begonia a veces es así. En el interior nos volvemos uno: hay una transformación en el caos y el ritmo. Es significativo saber cuántas manos se necesitan para hacer esto posible y es muy motivador vivir el proceso completo: ver el esfuerzo que hay detrás para que cada bebida y alimento llegue a la mesa.

¿Qué están preparando o desarrollando para los próximos meses?
Esquinero ha sido una fuente de inspiración para crear amigxs, un proyecto que aún continúa en formación, pero que nació durante nuestro tercer aniversario en forma de talleres, y que para nuestro cuarto aniversario tomó una forma más elaborada de coincidir y crear junto a quienes nos rodean, principalmente nuestros amigxs, quienes nos han mostrado que para la curiosidad de aprender cosas nuevas siempre hay tiempo. También, que la disciplina, oficio o actividad a la que decidimos dedicarnos no es una limitante, sino una oportunidad para explorar a través del otro.
Estamos actualmente iniciando la planeación de los talleres de este año, que serán nuevamente parte de nuestro aniversario. Pretendemos reunir nuevos amigxs que quieran mostrar, enseñar y compartir conocimiento con nuestra comunidad.

¿Qué proyecto, marca o espacios nos recomiendan conocer y por qué?
Emprender desde la pandemia fue y ha sido una aventura. La curva de aprendizaje sobre el café ha sido particular; cuando iniciamos no teníamos la confianza para recurrir a espacios que estuvieran abiertos a compartir estos procesos. Coincidir con Tostaduria 5 y Gattó, fue un abrazo porque las dudas que teníamos, o que pudiéramos tener, han sido atendidas. Siempre están en la disposición de escuchar y enseñar. Admiramos la dedicación que tienen en lo que hacen.
Y de pilón, tenemos un gusto por la comida asiática, por lo que recomendamos Mia Arroz y Yuku Bar. Ambos nos gustan mucho, son especiales y la comida es deliciosa.

Si tuvieran que describir el momento actual del proyecto con una imagen, frase o una sensación. ¿Cuál sería?
Un poema:
El sol ilumina la ciudad
en donde vivo, el barrio
la calle, el edificio y la ventana.
Llena de luz el aire que respiro
mi cara, mis ojos. Soy feliz,
con este sol que entibia mis huesos
y me hace pensar que pagaré mis deudas
y que volveré a casa esta noche
con ganas de hablar y de decir,
soy mas o menos yo
y soy, insisto, feliz en este tiempo
en que otra y uno hacemos cosas
de los dos para vivirlas cada uno.
Estamos juntos.
—Damián Ríos
Respuestas por Sharon Ambrosio Pérez, cofundadora de Begonia Café

