¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Nació del sueño de una persona, su interés era promover el café de especialidad, pero no solo el grano, sino el gran trabajo que hay detrás de cada taza. Todo un equipo que trabaja en conjunto para llegar a la taza, gente trabajando de sol a sombra en el campo, trayectos largos y a veces peligrosos, tostadores experimentando y baristas buscando todos esos perfiles que parecen una alucinación pero tienen su por qué. Para nosotros lo hace diferente la pasión y el amor por trabajar.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Son muchos, disfrutamos esos cinco minutos de calibración antes del caos y elegimos la taza que decide el rumbo del día. Disfrutamos los cambios de imagen, de grano, de historia y de sabor. Disfrutamos los nervios de los lanzamientos, aunque a veces fracasan y que entre todo esto, las personas encuentren las bebidas que los definen.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
Esos cinco minutos, una hora, o el tiempo que decidió estar ahí, la oportunidad de reencontrarse o descansar, observar las plantas, jugar un rato con sus hijos, desahogarse con sus acompañantes o solo conectar con los aromas, sabores, colores mientras espera su bebida para llevar escuchando la música de fondo, tal vez se lleve un nuevo gusto musical.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
Replantear la especialidad como conexión que hace la persona con sus gustos. Eso le da la especialidad y lo hace único para cada persona, buscando no perder el sentido y teniendo el desafío de que el lugar tenga su propia personalidad.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Nos gusta ver amigos que llegan agobiados y salen sin tanta carga, clientes que preguntan de dónde viene el café y están felices de conocer un grano más, parejas enamoradas que vienen a conocerse a fondo, y padres que quieren convivir con sus hijos a través de una taza y una plática. La idea es que podamos brindar ese espacio, buscando mejorar el ambiente para que se sientan en paz estando aquí. Nos ayuda la influencia de lugares que buscan algo más que lo comercial, que buscan generar un cambio en el entorno.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Una influencia para nosotros podría ser Pau de Mono Azul. La idea de que el café es comunidad, nos da esperanza.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Teocäo y Majuk, una súper cata de filtrados, infusiones con cacao y mixología.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
Todos los pingüinos que la gente nos regala, ellos han formado nuestra colección. ¡Muchas gracias!

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Nos gustaría mas definirnos por una canción, “Reflexión del pasto” de Jósean Log, porque nos da esperanza.
Respuestas por Diana Ivonne Quintero Ramirez, dueña de Sr. Pingüino

