La lluvia me dijo adiós 

No seas demasiado “sí” para una tormenta, porque no todos son aptos para recibir tus gotas con luz; y aunque en ocasiones pareciera que cada una cae con las mejores intenciones, uno puede aceptar lo miserable de creer en lo que solo moja. Y en lo aprendido de los “no”, sabrás que fuiste apenas un relámpago de una ingenua lluvia, y que cada ruido que causó solo fueron apenas truenos disfrazados de amor.  

Fotografía por Cristóbal Coello Robles // Revelado y escaneo por Bengala