¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Hago fotografía de boda con un toque editorial, me apasiona ver el amor y la curaduría en cada detalle y hace no mucho hice foto para la serie Chespirito de Max. No obstante, abrumada por la producción y el autosabotaje hacia mi trabajo me puse a reflexionar sobre lo importante que ha sido en mi vida para expresarme y reconocerme: regrese a la raíz, a la creatividad y al diálogo interior de permitirme ser. Fue así como nace el proyecto “Habitarme”, una serie de autorretratos que buscan abrazar mi cotidianidad, mi cuerpo, el movimiento y el presente.
¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Acostumbrada a realizar lo que se tiene que hacer y a la velocidad de la imagen me di cuenta que tengo que detenerme y abrirme a jugar, contemplar, explorar, imaginar y planear esa idea para hacerla fértil con los elementos que tengo en mi entorno; sin nada, más que el dominio de la luz.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Siento mis piernas fuertes y mis pies como base de mi corporalidad pisando el suelo caliente del sol del casi medio día, siento mi espalda y mis brazos estirarse como una cuerda impulsada por la fuerza de reflejarme como parte del espacio. El movimiento continua con mi cabello largo que se desliza barriendo la tierra y residuos de barro.
Con cada inhalación observo mi entorno y el lugar que he creado… y al exhalar me encuentro envuelta en mi día a día: olor a café, tierra mojada y sudor del no pudor de mi mañana. La cotidianidad ya no como un momento monótono o de imitación lleno de ausencia, sino de habitar con atención al otro, con actos, pensamientos y sentimientos.
Siento… mi cuerpo como herramienta del presente en su movimiento, siento mi propia naturaleza en la luz y al autorretratarme, mi cuerpo sensible como mi mas simple expresión: sin adornos y como testigo del pasado que sigue en transición, que me permite conectar con mi raíz, mi hogar y la vida misma.
Estoy aquí, habito: estuve ahí, me desapego de la permanencia aún con el esfuerzo de la fotografía de intentar ser un espasmo en el tiempo.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Sin duda ha sido un cúmulo de influencias: entre mi práctica de Yoga con el movimiento y la memoria corporal que me ha permitido habitarme, las conversaciones con Yun (mi hermana) y Luis (mi compañero de vida) sobre los procesos creativos, la arquitectura y lo material como elementos definitivos en el desarrollo de las sociedades, la fotografía y el estar presente como resistencia en el mundo Occidental.
Hay dos libros que llevo muy dentro en este desbloqueo creativo: El dedo y la luna de Alejandro Jodorowsky y La agonía del eros de Byung-Chul Han, ambos sobre la conciencia de sí mismo y del otro.
¿Qué fue lo más difícil que enfrentaste este mes en tu proceso creativo?
Definitivamente el desbloquearme y aventurarme a compartir, estar presente y empezar. Fuera de eso, una vez canalizando la información todo fue como una bola de nieve corriendo por un barranco.

Si pudieras cenar en cualquier restaurante de la ciudad esta noche, ¿dónde sería y qué pedirías?
Disfruto demasiado la comida, es de mis placeres más grandes y a pesar de que suelo comer mucho fuera hoy me gustaría cenar en casa, estilo navideño: un lomo preparado por Erika (mamá), una pasta preparada por Luis y un vinito Cabernet con quesos, higos y jamón serrano.
Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
¿Esta es la vida real? Y de soundtrack tendría el álbum In Rainbows de Radiohead, obvio empezaría con Weird Fishes/Arpeggi, mi canción favorita.
Recomiéndanos algún artista que sigas, que te inspire, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar
Hay varios y variados, pero la mención va para Tania Franco Klein: me encanta su trabajo con estilo cinematográfico/arquitectónico y la crítica que sigue la línea de una sociedad agotada por el consumo y desconectada emocionalmente.

Comunicóloga dedicada a la tecnología en streaming y a la fotografía, observo para crear introspectivamente desde el presente, la corporalidad y reconocimiento del otro.
