Pasarelas secretas

Mucho antes de que el Pride tuviera patrocinadores, filtros o línea gráfica, Jesús León ya estaba documentando las noches queer de la Ciudad de México. Sin buscar íconos, sin pedir permiso, sin saber que estaba armando uno de los archivos más potentes de una generación que bailó, se transformó y se besó sin miedo en lugares que ya no existen.

Su archivo —más de 70,000 fotos reunidas bajo el nombre Domestic Fine Arts— es eso que no se encuentra en Wikipedia: las travestis brillando antes de entrar al escenario, los amantes vestidos de gala en un martes cualquiera, los cuerpos que tejieron comunidad entre la precariedad, el performance y el sudor.

Autodidacta, emocional, obsesivo: Jesús no retrató la fiesta, sino lo que pasa después. No buscaba likes, buscaba verdad. Y en cada flash hay algo que todavía vibra. Esa noche que ya no está, pero de alguna forma sigue.

Ahora parte de ese archivo se puede ver en Pasarelas Secretas, una exposición curada por Guillermo Osorno en Soho House CDMX, abierta hasta el 27 de junio. La muestra no es una retrospectiva, es una forma de decir: esto también es historia. Esto también es orgullo.

Lo que hizo Jesús fue capturar el lenguaje del deseo antes de que tuviera nombre. Las fotos que hoy vemos como arte fueron, en su momento, parte de la vida. Sin etiquetas, sin reflectores, pero con todo el brillo del mundo.