¿Cómo nació la idea de este libro?
Yo creo que la idea de este libro nació principalmente de la soledad. Hubo un momento en mi vida en el que me sentí muy aislada del mundo y lo único que me contuvo fue el anime y la poesía. Entonces comencé a pensar en cómo coexistían ambas esferas dentro de mí y de mi interpretación del mundo, en la exploración de ello, surgió la idea de Poemas para otakus.
¿Qué descubriste en el proceso de escribirlo que no imaginabas al inicio?
Que la poesía y el mundo del anime/manga están más unidos de lo que creía. Al menos para mí y para personas con las que he conversado sobre el tema, nuestra formación de la identidad y nuestras experiencias emocionales están fuertemente ligadas a la ficción, descubrí que era un hilo invisible que tejía nuestra percepción del mundo, nuestras relaciones interpersonales e incluso, la percepción de nosotros mismos.

¿Qué conversaciones, lecturas, imágenes o sonidos se cruzaron en la escritura de este libro?
¡Uy, un montón! Jaja, como soy una friki de mis cosas >w< me puse a estudiar mucho sobre teorías que tenían que ver con la construcción de la ficción en relación al mundo emocional y sobre todo del deseo, siempre desde lo otaku; leí por ejemplo The Moé manifesto: an insider’s look at the worlds of manga, anime, and gaming, de Patrick W. Galbraith, Filosofía otaku, de McKenzie Wark; volví a ver animes que habían marcado mi infancia-adolescencia e incluso mi idea del amor, como Naruto, Dragon Ball, Ranma 1/2, Neon Genesis Evangelion y me puse al corriente sobre todo con los clásicos del manga como Berserk, Nana, Monster, Kokou no Hito, solo por poner algunos ejemplos. En todo este proceso el internet y las redes sociales jugaron un papel muy importante.
¿Hay una emoción o pregunta que lo atraviese de principio a fin?
Creo que las emociones que recorren todo el libro son la felicidad y la tristeza y sobre todo, el camino que se recorre en un ir y venir entre ellas.

¿Hubo un momento en el que sentiste que el libro cambió de rumbo?
Sí, sobre todo hacia el final del libro. Me di cuenta que cada vez se ponía más oscuro, con una oscuridad que de repente se salía de mis manos. Pero honestamente creo que en la escritura y en los procesos creativos en general, no hay que tenerle miedo a explorar esas partes sombrías de quiénes somos y qué tenemos que decir con ello.
¿Cómo cambió tu manera de leer o de mirar después de terminarlo?
Yo creo que radicalmente hubo una liberación emocional, sobre todo cuando estuvo terminado el escrito. Una vez que se publicó el libro y llegó a manos de lectores, hubo otro gran cambio: la compañía.

¿Qué autorxs te inspiran últimamente y qué encuentras en su forma de escribir
Desde hace varios años he estado muy clavada con la poesía japonesa de un autor que amo, que se llama Takuboku Ishikawa de finales del siglo XIX, que murió a los 24 años de tuberculosis, en su escritura encuentro una sensibilidad sorprendentemente luminosa entre la tragedia y la pobreza; amo también profundamente la poesía de Emily Dickinson, una poeta oscura, contemplativa y solitaria también del siglo XIX; así como la poesía de una autora argentina que admiro y quiero muchísimo, Cecilia Pavón, con quien he tenido la fortuna de tomar talleres y colaborar en distintos proyectos.
¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
Qué difícil >.< no sé si tengo un restaurante favorito, pero me gusta mucho visitar las cafeterías viejas escondidas en el centro de Guadalajar en donde siempre pido un café americano y escucho las conversaciones mezcladas y el ruido del mundo sucediendo afuera.

