¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
He estado trabajando, en el fondo, en la importancia de la reivindicación de la mirada femenina: regresar a capturar imágenes desde un ojo cómplice y no dominante, desde la experiencia y no desde la fragmentación del sujeto frente a la cámara. En la forma, he estado interviniendo mis imágenes con textos que las acompañan y refuerzan.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
He aprendido —y sigo aprendiendo— lo interiorizada que tenemos la mirada hegemónica y las narrativas dominantes promovidas por las redes sociales. Es difícil quitar capa tras capa y darte cuenta de que, de cierta manera, tu propia mirada sigue condicionada. Es un proceso, y cada vez creo que me acerco más a algo que se siente congruente conmigo y con mi crecimiento.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Multidimensionalidad, complejidad, volumen, profundidad, detalle, expansión, sinceridad, honestidad, suavidad, vulnerabilidad, descentralización, compasión.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Absolutamente todo. Cada conversación, película, canción o libro que llega a mí me inspira, ya sea como una guía hacia lo que quiero acercarme o como un lugar del que quiero alejarme.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
No dejarme arrastrar por la tiranía de las tendencias. Resistir la tentación de la inmediatez y de la inteligencia artificial. Trabajar la paciencia que requieren los procesos creativos humanos. Profundizar en mis ideas, mis interacciones y mis textos, y no querer que todo sea automático o rápido.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
¡Plantasia! Los dumplings de hongos, el udon con crema de trufa, el pad see ew y el helado de pistache.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
Metanoia. El soundtrack por Yukimi (Little Dragon).

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas, que te inspiren, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
Creo que periódicamente me obsesiono con diferentes artistas de distintas disciplinas, pero los que permanecen son: Alyson Provax, Mona Kuhn, Jenny Holzer, Uta Barth, Sally Nixon, Lena Dunham, Nan Goldin, Elinor Carucci, Ana Mendieta, Ryan McGinley, Duane Michals, entre otros.

Otros que traigo muy presentes últimamente son: Lilia Carlone, Vivien Bendlin, Arielle Bobb Willis, Lisa Sorgini, Andrea Costantini, Delfina Carmona, Ainhoa Ezkurra, Chantal Convertini, Adina Salome Harnischfeger, Nanda Hagenaars, Lucía Lijtmaer, Jacob Aue Sobol, Catia Simões y Bettina Pittaluga.

Lo que más me atrae de su trabajo es su capacidad de mirar y retratar —fotográfica o textualmente— lo cotidiano con una nostalgia que me llega al alma. También su ruptura con los cánones y estereotipos de género y belleza, y la crudeza y sinceridad de sus imágenes y textos. Su trabajo se siente profundamente real, y un poco eso es lo que busco en la vida.