¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Este año tuve la fortuna de trabajar principalmente en proyectos relacionados a la ilustración y diseño. Recién trabajé una serie de intervenciones murales para un complejo de departamentos en la colonia Tabacalera. También realicé ilustraciones para la RUM (Revista de la Universidad de México) y para el aniversario 10 de CAMPOBAJA; un icónico restaurante en la colonia Roma que sirve una oferta gastronómica con lo mejor de la Baja. También en proyectos de diseño donde tengo que trabajar desde logotipos aislados hasta identidades completas.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Cada proyecto pertenece a industrias muy distintas, por lo que aprendí la importancia de una comunicación clara. La importancia de sensibilizarse ante el contexto cultural y profesional de cada cliente para poder entender sus necesidades y canalizarlas a mis capacidades.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Empatía. Paciencia. Humildad. Gratitud.
Entender que las condiciones de los proyectos no siempre van a coincidir con mis ideas y hay que poner en práctica la virtud de la adaptabilidad. Entender tus alcances y con ello plantear compromisos viables. Saber decir que no y ofrecer alternativas. Aprender a delegar tareas cuando haya que hacerlo. Ceder ante la razón y admitir cuando se cometen errores, y proponerse aprender de ellos.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Cada proyecto parte de una investigación y definitivamente recurro a mi biblioteca personal para buscar ideas y transportar conceptos, colores o composiciones a la tarea en curso.
Tengo un libro de logotipos que veo seguido: Logo Modernism, de Taschen. Otro de logotipos de la URSS que es muy inspirador para trabajos de diseño.
Para el proyecto de Tabacalera, estudié de un libro llamado México Ilustrado, para crear composiciones y paletas de color. Y otro llamado Monumental, de la Secretaría de Cultura.
Mientras ilustraba para una sección de Palestina en la RUM, estuve leyendo el libro A Veces Despierto Temblando, de Ximena Santaolalla. El libro habla de la opresión desde el poder y es un tema que me mantiene despierto en las noches. Hay un paralelismo importante entre la historia del libro y la situación actual en Gaza.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
A veces, en general, siento que echar a andar una idea es como empujar una roca gigantesca por una bajada. Eventualmente empezará a rodar.
Parte del proceso es también acotar los tiempos y creo que, si algo tienen en común la mayoría de mis proyectos, es que aún me cuesta llegar en tiempo a las entregas. He mejorado en estimar mejor los tiempos. Soy claro cuando sé que necesitaré uno o dos días más con mis clientes y me anticipo a ello para no quedar mal. Pero definitivamente siempre llego a ese punto de sentir que me llega el agua al cuello.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
Imposible tener solo uno.
Me encanta desayunar. En CDMX, disfruto el pan francés de un lugar llamado Farmacia Internacional (la de la Juárez) y la Barbacoa de los Díaz que se pone en Manzanillo y Campeche, en la Roma Sur, los fines; ahí me como dos flautas y un consomé y ya no vuelvo a comer hasta en la tarde-noche.
A Gdl cada vez voy menos, pero para desayunar hace poco conocí Gabinete y se volvió mi favorito. Ahí pedí los Molletes Chilaquileados. Para comer, me encantan las tortas del Profe Jiménez en Santa Tere; el taco destruido es una delicia. Ahí cerca está el mejor aguachile, en el Válgame Dios.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
Que no tiemble en septiembre
Original score by Hospital de México y los Robots de Observatorio.

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas, que te inspiren, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
Mi inspiración diaria para trabajar la encuentro en mi estudio. El lugar y las personas con quienes comparto: Manolo, Pablo, Fernando y Poncho.

Me inspira muchísimo la música. Escuchar y hacer música. Siempre pienso que no sé qué me sería más difícil, si quedarme sordo o ciego. Pero me alivia saber que si me quedo ciego, puedo seguir haciendo música, y si me quedo sordo, puedo seguir dibujando.
Creo que hay pocas cosas que me inspiren más que ver a una banda ejecutar su música en vivo. Y si puedo conocerlxs y hablar sobre sus procesos, o incluso hacer música con ellxs, es difícil que deje de escuchar su música en mucho tiempo. Dicho esto, admiro mucho la música de Sgt. Papers, Tiny Richie, Perritos Genéricos, Hospital de México, Hermanas, Luisa Almaguer, El Shirota, Mabe Fratti, Belafonte, entre muchxs, muchxs otrxs.
En general no puedo decir una sola cosa que me guste de su forma de trabajar, pero sé que algo que hay en común entre ellos, que no deja de captar mi atención, es que lo hacen por el punk.

Artista Gráfico. Guadalajara, México, 1988. A través del dibujo, la ilustración y el muralismo, crea espacios para la reflexión sobre temas como la identidad, problemáticas sociales y las relaciones humanas. Su obra se ha mostrado tanto en México como en Estados Unidos, Dinamarca, España y Marruecos.
