¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Fuego & Café nació de la promesa de seguir contribuyendo al mundo del café, a nosotros mismos y a nuestra familia. Pero Elisa solo puso una condición: “quiero seguir tostando”. Así que parte de la esencia está en el tostado, en compartir cada vez que hay algo nuevo y en hacer amigos en el proceso.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Ufff… el momento de calibrar el espresso en la mañana, a medio día y cuando se requiera. Es el reto, la convivencia. La calibración no se hace sola, la hacemos en conjunto, y saber que siempre se puede hacer mejor. Y si un cliente llega cuando estamos calibrando, ahora es parte del equipo: lo incluimos en el proceso.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
Un filtrado. Hacemos de la preparación una experiencia: los preparamos directo en la mesa, frente al cliente. Vamos compartiendo la magia, dando explicaciones y saboreando cada paso del proceso.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
La gran cantidad de competencia que hay en la zona. Nosotros sabíamos que había varios cafés cerca; ahora somos tres en la misma acera. Pero creemos que tenemos un proyecto muy claro y diferenciado. Nosotros tostamos nuestro café. Sabemos de qué parte de la finca salió e incluso de qué plantas se cosechó.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
“Estamos tostando” es nuestro slogan. Sabemos lo que hacemos, que somos consistentes, y también sabemos que no hay nada escrito en piedra y que siempre hay algo por aprender y mejorar.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Nuestras familias. De ambas partes se dedicaron al mundo del café. Es nuestro orgullo, honor y deber poder demostrarles lo mucho que se puede seguir aprendiendo, la mucha ciencia e información que ya existe y cómo se puede seguir procesando un producto de excelente calidad.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Dritan Alsela, un erudito del café clásico, un personaje ambivalente y muy conciso en sus ideas sobre el café.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Definitivamente, una playlist… Megamind. Tenemos historia, tenemos ganas, conocimiento, inocencia disfrazada de travesura, ¿o al revés? Muchas ganas de aprender, compartir y, sobre todo, mucho fuego.

Respuestas por Elisa Moreno y Armando Rosete, creadores de Fuego & Café.