Lánguida figura de nazareos rizos negros.

Silenciosa presencia de escandalosos apetitos volcánicos,

insaciables.

Testan tus ojos aceitunados la caída del aventurero

que abre sus oídos a tu hipnótica elocuencia.

Labios de mañana con el ayer después.

Ahogados en la asfixia de tus mares.

Bendito de nombre,

malditas las cadenas en las alas de los jilgueros.

Photography by Matías Guzmán Peeters // Dev/Scan at Bengala