I
La noche pinta más fría que de costumbre. La programación al televisor da nomás noticias tristes. Noticias que dejan a una con un nudo en la garganta; un nudo que incrementa y que sólo podría disolverse con la llamada anónima.

II
He visto otra vez, asomada entre las sombras, esa imagen entretejida. Esas manos en las que aguardo la caricia y el roce. El recuerdo y el sentir.

III
Entre ésta tristeza renuncio a la idea, a lo vago, a lo posible.
Podría provocar el llanto a mil ciegos, hablar con la palabra del que nunca pronunció. Seguir los pasos de quien nunca caminó.

IV
La hora cero llega y recostada espero.

V
Bajo el efecto de un blues, la línea triste que podría poner fin a mis problemas, parece desvanecer

VI
Ya no vivo de ilusiones,
mucho menos de pretensiones,
pero parece ser que la hora aguarda.

VII
Y yo, cansada de esperar,                                      pretendo desaparecer.