Energía residual

¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Últimamente he estado trabajando en una serie fotográfica pero sobre todo en clips y materiales audiovisuales que exploran la arquitectura emocional de los espacios que activamos desde la fiesta/rave y la vida nocturna en general. Mi enfoque ha sido capturar la energía residual de lugares donde suceden estos encuentros efímeros: fiestas, clubs, casas… todo espacio que es reconfigurado y donde tenga espacio el cuerpo, el sonido y la luz conviviendo en tensión. Podría decir que mi trabajo más reciente es una especie de investigación que parte de la luz mínima y el color como materia prima, donde cada imagen nace de la oscuridad como construcción.

¿Qué aprendiste (o desprendiste) mientras trabajabas en ello?
He aprendido que lo más visible y evidente no siempre es lo más importante. Desaprendí la necesidad del control técnico absoluto de la fotografía; acepté el desenfoque, el ruido, la sobreexposición o subexposición parcial como formas válidas de construir una imagen y sobre todo sensaciones. Me obligué a trabajar casi sin luz (por obligación personal), a escuchar el espacio y como adquiere vida antes de fotografiarlo, a componer desde la incertidumbre. A nivel técnico desde el inicio de mi carrera abandoné el flash como recurso seguro para descubrir cómo una luz azul, una estroboscópica, la contraluz, las sombras o un reflejo en un espejo podían transmitir una escena más potente.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Sonido, introspección, ausencia, oscuridad, luz, vibración, anonimato, trance, fuga, obviamente techno. Sentía que estaba fotografiando momentos en los que algo ocurre pero no se puede definir del todo a menos que lo experimentes. Me interesaba mucho la idea de captura sin explicación, pensar en la luz como arquitectura y en el espacio como cuerpo: cada lugar vacío por ejemplo tiene algo que decir incluso sin personas presentes.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Sí. La música y la radio en línea sobre todo me acompañan siempre, el cine de las Wachowski, Wong Kar-wai y el trabajo en general de los fotógrafos japoneses donde la luz es más emocional que funcional. Musicalmente, me influenció mucho la música de los años 90, 2000 y la actual cultura club latinoamericana. En cuestión de textos he pasado un tiempo enfocado en el trabajo de Pedro Lemebel (performance, poesía, crónica), Enrique Lihn y Mckenzie Wark.

Recomiéndanos artista que sigas, que te inspire, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o su forma de trabajar.
Recomendaría ampliamente a cualquiera de los artistas que sigo en redes y con quienes trabajo o he colaborado y con el tiempo se han convertido en amigos entrañables. Hago una mención al trabajo del artista, DJ, gestor, productor y un sinfín de adjetivos Arturo Plascencia aka Bola Disco creador de @prohibidomx y el proyecto Ruta Prohibido. Mi inspiración más grande viene de ahí de la incertidumbre que puede tomar una idea creativa donde el eje es apostar, invertir y creer en las ideas.