Diario personal

¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Sigo con mis proyectos habituales de retrato artístico y este año me he propuesto crear un diario fotográfico personal. Además, estoy empezando a desarrollar un proyecto nuevo centrado en el amor, con especial foco en parejas de mujeres.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
La fotografía analógica me enseña a estar presente. Hay algo mágico en hacer una sesión en la que el resultado no interviene en el proceso. Me permite que tanto yo como quien tengo delante nos olvidemos de lo que saldrá y nos centremos en el ahora.

He aprendido a confiar en mi intuición durante las sesiones. Me gusta improvisar y que la fotografía se sienta como un juego.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Presencia, intimidad y vínculo como base de todas mis sesiones.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Siempre hay cosas que me inspiran, y no siempre soy del todo consciente de dónde nace esa inspiración. Poor Things es una película que me marcó mucho y me ha inspirado para algunas de mis sesiones, así como el universo de Sofia Coppola.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
Encontrar un lenguaje y un estilo visual propios es un reto constante, y sigo trabajando en ello. Es un proceso que requiere autocrítica, análisis continuo y mucha atención a cada detalle.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
Me quedo con Corchito, un bar de vinos con mucho encanto en Lavapiés. Recomiendo dejarse asesorar en los vinos y pedir una tabla de quesos para acompañar. Su ambiente íntimo es precioso; amo los lugares acogedores. Además, es pet friendly.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
I Come With Mud” de Men I Trust. Es una canción que siempre pongo en mis sesiones y que me lleva a la introspección y me evade un montón (aunque esto último tampoco es algo que me cueste demasiado).

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas, que te inspiren, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
Lina Schenyus me inspiró a empezar mi diario fotográfico personal. Su forma de documentar la vida cotidiana es muy honesta y, a la vez, mantiene un estilo delicado. Tiene la capacidad de convertir en bello lo que a priori no lo es, y eso es algo que admiro mucho.