¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Volví a Montevideo, Uruguay, el 20 de septiembre, después de diez meses en Barcelona estudiando el diploma de especialización en Ilustración creativa y técnicas de comunicación visual de EINA.
En ese período viví y desarrollé la identidad de mi obra gráfica. Desde hace meses estoy investigando e interpretando personalmente la forma del dibujo plano y gráfico en ciertas temáticas con el pulso de mi mano: pájaros, rocas, instrumentos musicales, cerámicas, entre otras cosas. Recientemente estoy activo incursionando sobre la forma plana y bidimensional de los peces, eso debido a mi estadía en Portugal durante un mes de vacaciones, en donde me encontré con la figura de peces como imaginario potente en todos los rincones de Peniche.
Mi proceso de trabajo consiste en tomar unas hojas tamaño A6 y, con un rotulador negro con punta redonda, trazar más de 10 dibujos (la mayor cantidad que se pueda) a borde de la hoja en unos pocos minutos, muy rápido, para poder fundir el consciente de lo inconsciente. Ahí está el bruto de mi obra, es un hallazgo único que se convierte en el 90 % de todo. Sin ese proceso no existiría mi obra y así es como la construí.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
En todo este tiempo de estudios y descubrimiento personal, fui entendiendo que el “error” que uno trae como ser humano en las propias manos es la única huella que nos hace únicos, y es un hecho que categorizo como experiencia directa a mi propia gesta de una identidad gráfica reconocible, única y potente.
Esto me permitió dar paso al segundo aprendizaje fundamental para mi carrera profesional: sentir con amor lo que sale de mi obra y percibir que las personas también lo sienten y me lo hacen llegar. Desde aquí, un paso fundamental para adquirir cierto grado de confianza en mí mismo y crecer queriendo una búsqueda visual, una obra que me caracterice.
De la misma forma, orgullosamente, en esta nueva etapa, desaprendí a cómo venía siendo. Hoy llevo a cabo decisiones con argumentos sencillos desde mi propia voluntad única, en el hecho de interiorizar búsquedas de mecanismos puros en ejecución gráfica, una mirada diferente de la que estuve convencido y de la cual ahora me hace enteramente. Me identifico porque siento y quiero una energía cromática, tener ante cualquier adversidad del mundo una actitud positiva activa, siempre con honestidad y respetando mi propio error genuino para convertirlo en algo mejor.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Las sensaciones en el recorrido de la gesta de mi obra se deben a la felicidad que me genera el proceso de producción de mi obra. Es de verdad, es genuina, es propia. El cariño que le tengo a mi proceso de trabajo vale más que cualquier cosa; es lo único que tengo claro que me hace expresarme: pensar, moverme, decidir mucho, bailar, cantar, abrir los ojos, cansarme y ser feliz.
Este proceso fue arduo, agotador y desafiante en cuanto a mi propio control y gestión de la materia gráfica. El encuentro conmigo mismo fue uno de los acontecimientos más importantes que me lleva a ver el mundo y dibujarlo como lo hace losdibujitosdepablo, y ahí es donde conocí a mi “verdadero yo”, con mi voz propia, con mis herramientas y posibilidades.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Sí, muchas de las cosas que fui sintiendo conectan con mi propia identidad y ayudaron a gestarla. Cosas muy puntuales tienen impacto en mi identidad, por ejemplo la película Viaje a Darjeeling; siento que es cruda, austera y directa, y algo de eso me seduce, me interesa, siento frescura.
Hay artistas musicales en mi proceso de obra como Seu Jorge, Vanessa Da Mata, Djavan, Stevie Wonder y Nina Simone, que conectan y contribuyen a un “yo” armónico en donde todo fluye y tiene que ver con la calidez musical. Me transmiten una sensación en el proceso de dibujo, llevándome hacia otro nivel y permitiendo percibir en todo mi cuerpo una ruptura a “un estado nuevo” en el que fluye mi mano y me permite hacer.
En especial, Jorge Drexler es un artista que me llega mucho. Desde pequeño lo escucho en mi casa; la calidez musical y, sobre todo, como uruguayo, me hace verme identificado. Su gran impacto en España, el sentimiento con Uruguay y las diferentes letras que compuso a lo largo de su carrera me hicieron estar muy conectado con él en mi experiencia viviendo Barcelona lejos de mi tierra.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
Creo que aplico una filosofía personal en esta etapa en donde de lo difícil me alejo y el enfrentamiento trato de llevarlo siempre con mi lienzo. Ya son momentos de mucha obra por hacer y poco que lidiar en otros aspectos de la vida. Si hay algo que me resulta difícil en esta etapa es lidiar con mis manos a la hora de la obra. No en el sentido de que las cosas que quiero hacer no salgan de ellas o que no pueda con algo que quiero hacer, más bien en que cada vez que hacen bocetos con mucho esfuerzo me dan más opciones distintas a lo que me imaginaba y necesitaba realizar en un principio, y es ahí donde debo administrar para no tentarme a hacer mucho; me obligo a elegir entre tantas opciones.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
Majide, un restaurante japonés sobre Carrer dels Tallers. Me gusta lo reservado que es. Recomiendo el menú del día, porque tienes comidas calientes y frías con mucho sabor y una atención rápida. Allí la pasé muy bien; me llevó un amigo italiano, estuvo muy lindo.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
“El comienzo de un gran viaje” es el título, sin dudas y con muchas certezas. El soundtrack estaría a cargo de Jorge Drexler, sin dudas.

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas, que te inspiren, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
No los conozco personalmente, los sigo desde hace mucho y me inspiran. Aprecio la obra de Nick Dahlen y Marcello Velho. Me inspira mucho la obra de Cristina Spano, a quien tuve la oportunidad de conocer personalmente como alumno de su curso en el posgrado de ilustración creativa de EINA.

Artista y Diseñador Visual Uruguayo (1997), graduado en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. Trabajo desde hace más de cuatro años como diseñador creativo. Estudié Artes Plásticas y realicé un posgrado en Ilustración en el Centro Universitario de Diseño y Arte de Barcelona.
