¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Este año lo inicié trabajando mucho en gráficos para bandas y proyectos musicales. Son los proyectos que últimamente he tomado y los que más me emocionan. Cada proyecto es distinto y eso es lo que lo hace más divertido.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Estoy convencido de que cada proyecto aporta un aprendizaje nuevo o distinto. Siempre trato de incluir el proceso análogo en todos ellos; eso me da la posibilidad de experimentar con distintas herramientas, sustratos, etcétera, lo cual siempre es prueba y error, mirando con más detalle el error.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
En este momento trato de ser una persona más simple. Los pensamientos que antes rondaban por mi cabeza trato de separarlos de las ideas de mi trabajo, entonces esas palabras suelen ser más nostálgicas, ideas melancólicas y emociones más sencillas.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en ese trabajo?
Todo mi trabajo es una mezcla de todas las conversaciones, películas, canciones y letras con las que me he cruzado. Es una mezcla de todas esas referencias, aunque de una manera más espontánea. La más recurrente es la música y el artista más presente es Frank Ocean.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
Creo que el hecho de comparar mi trabajo con el de otras personas, sentirme agotado, solo y un poco vacío, me ha dado ganas de dejar de hacer tantas cosas, como una especie de autosabotaje.

¿Cuál es tu cafetería favorita y por qué te gusta ir ahí?
Me gusta mucho Palette Kiosko, sobre Insurgentes y avenida Yucatán. Es un gran lugar de un gran amigo. Lo que lo hace interesante es toda la curaduría de artículos que tiene a la venta y exhibición: libros y publicaciones tan raras como sorprendentes.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
Qué difícil. Seguramente se llamaría Los amantes se dejan cartas bajo las mesas de La Casa de Toño y el soundtrack estaría increíble si lo hicieran Edgar Bajo el Agua o Frank Ocean.

¿Con qué estudios, laboratorios o talleres has colaborado recientemente o te gustaría hacerlo en un futuro?
Estudio Herrera es el estudio donde actualmente trabajo y es mi lugar favorito. Últimamente he trabajado con Maru Aguzzi, directora de Gran Salón México, y con Castrejón–Rocha, un estudio de diseño en CDMX. Han sido muy buenas experiencias. Sinceramente, me gustaría trabajar algún día con la artista Clairo.

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas, que te inspiren, y dinos qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar.
Siempre voy a recomendar a Pamela Medina, ilustradora y amiga de la CDMX. Soy muy fan de su trabajo.
También me encanta el trabajo de Miguelito y el de NAN4SAN.
Lo que más me gusta de su trabajo es cómo cuentan historias. Son muy clavados en el detalle y en la narración; todo lo que comparten me parece hermoso.

Nació en el Estado de México, en 1995. Estudió Diseño de la Comunicación Gráfica en la Universidad Autónoma Metropolitana. Su gusto por el diseño editorial, la ilustración y la tipografía lo ha llevado a trabajar en y con distintos despachos de diseño, proyectos de arte y musicales.
