¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
La idea de Café Proyecto Cero comenzó por una pasión por el café y el gusto de conocer cafeterías en todos lados. Algunos años oscilábamos entre la CDMX y Querétaro; en ese recorrido probamos muchos cafés y soñábamos con algún día tener una cafetería.
A ese sueño se unió Larissa y le añadió el toque de tener un lugar con ilustradores que llevaran sus productos y, a la vez, con venta de accesorios de escritura.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
Hemos entendido que el reto no es fácil, pero estamos aprendiendo el manejo del negocio y estamos en la búsqueda de café de otras regiones.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
Un proyecto de café fuera de este mundo; una búsqueda espacial por nuevas sensaciones para la gente; un café para despegar y que se puede disfrutar en barra o llevar a casa. Sin etiquetas: buen café preparado al gusto del cliente.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Decidimos ir a conocer más sobre el café a algunas regiones de Veracruz, ahí nos dimos cuenta de la complejidad de lograr una buena taza y de todo el proceso que hay detrás. Decidimos que también queríamos vender café en grano.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
Encontramos el lugar para poner la barra y lo reconstruimos. En ese proceso llegó la inspiración de crear una cafetería espacial retro, donde además nuestra pasión por los gatos se viera reflejada.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Seríamos una cafetería de La dimensión desconocida.
Respuestas por Paula Calderon y Larissa Ibarra, socias de Café Proyecto Cero

Barra y expendió de cafecito espacial para despegar
Guaymas 5 local 6 Roma norte, Cultural
Cuauhtémoc, Ciudad de México
México
