• Todas las veces que elegí ser una liebre saltarina

    Todas las veces que elegí ser una liebre saltarina

    A veces tengo la sensación de que en realidad nunca he salido del agua y que sigo intentando aceptar que el trabajo no siempre se mueve al ritmo que una espera, y que hay momentos en los que no pasa nada visible y que aun así el trabajo sigue ocurriendo.