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Monarch Haus
Nuestro consejo: no intenten analizar el café. Solo siéntense y miren cómo la luz se rompe entre las hojas de los árboles, y cómo la gente ensaya su propia felicidad sobre un pan recién horneado. Esa paz de tres minutos es, probablemente, el artículo más caro y escaso de nuestro menú.