Punto Escondido

¿Cómo nació este local y qué lo hizo diferente desde el principio?
Punto Escondido nació como un proyecto personal y familiar. Mi hermana es chef y siempre quisimos hacer algo juntos.

Inicialmente, en 2021, el espacio que ahora alberga la cafetería estaba lleno de plantas que, por cierto, me encantan.

Yo, en ese entonces, emprendí con un negocio de calcetas en la Central de Abastos de mi ciudad, pero no funcionó. De esa experiencia me llevé muchos aprendizajes que ahora pongo en práctica en la cafetería.

Lo que hizo diferente a Punto Escondido desde el inicio fue la apuesta por algo que va más allá del café: la comunidad. Nuestro concepto de “vivero, huerto y cafetería en la ciudad” se aleja del minimalismo y adopta colores vibrantes y una identidad profundamente arraigada al barrio en el que existe.

¿Qué parte del día, del espacio o del proceso creativo disfrutan más quienes trabajan aquí?
Nos encanta el sentido de comunidad y el proceso de colaboración. Punto Escondido es un lugar de encuentro donde los chicos de la zona se recrean; lo han hecho suyo y eso nos parece muy poderoso.

Si alguien entra por primera vez, ¿qué es lo que no debería perderse?
No debe perderse la propuesta gastronómica, por supuesto, liderada por mi hermana Alfha y su mejor amiga, Nelly; ambas chefs profesionales.

También destaca la estética del lugar, que utiliza el color naranja y las plantas como elementos decorativos centrales. Es un huerto en la ciudad.

¿Cuál ha sido un desafío interesante que los haya hecho replantearse algo sobre el proyecto?
El contexto de San Martín, donde nos ubicamos, nos ha hecho dudar e incluso replantearnos varios aspectos del proyecto. Pero también hemos abrazado el propósito por el cual estamos aquí: en lugar de buscar una zona más lucrativa, nos quedamos para ser una alternativa de entretenimiento y conexión ante las otras opciones que tienen las juventudes de esta zona, y fomentar así la justicia social.

¿Qué influencia, idea o referencia sigue guiando lo que hacen hoy?
La influencia más fuerte es mi fe, específicamente la idea de buscar el bien común y la paz de la comunidad donde nos encontramos.

¿Qué lugar, proyecto o persona los ha inspirado últimamente y por qué?
Lucas Magnin es una inspiración intelectual por sus conceptos sobre comunidad. También mi familia: mis papás y mi abuela influyen mucho en el crecimiento de Punto Escondido.

Si su espacio pudiera invitar a alguien a colaborar por un día, ¿quién sería y qué harían juntos?
Para esta edición de los prints pudimos colaborar con Xavier Aquino, ya que nos encanta su trabajo y buscábamos que él capturara Punto Escondido desde su lente.

¿Hay algún objeto, rincón o detalle del lugar que tenga una historia que pocos conocen?
El logo de Punto Escondido guarda un secreto: la letra “O” es en realidad un botón de ropa, un guiño a nuestra aspiración de también convertirnos en una marca de ropa.

Si este proyecto fuera una ciudad, un libro o un disco, ¿cuál sería y por qué?
Como ciudad, sería Puerto Escondido, por la gran influencia que este lugar tuvo en el nombre, los colores, los adornos y el ambiente de la cafetería.

Como libro, sería Cristianismo y posmodernidad, ya que la obra define nuestra responsabilidad social y la labor de construir comunidad desde la fe en un entorno cotidiano.

Respuestas por Obed Enoc Salinas Juárez, fundador de Punto Escondido.