Poncio Pilato vs. Un Día de Calor

¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
Hace poco construí una escultura de doce metros para una fábrica en el Estado de México. Hice varias piezas para Georgina Pounds Gallery que fueron expuestas en Zona Maco.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Armando la pieza grande aprendí cómo manipular piezas de cientos de kilos. Aprendí a coordinar dos grúas para ir posicionando las partes de la escultura mientras yo, desde otra grúa, estoy soldando las piezas.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
Cuando tienes una idea para una pieza, hay que desarrollarla en diferentes escalas: la pieza final puede quedar muy diferente al dibujo, maqueta, maqueta constructiva. Mientras estaba en la grúa construyendo la pieza final, tomé decisiones estéticas de la pieza, pensaba en lo interesante que es cómo muchos artistas contemporáneos hacen unos dibujos y mandan a fabricar sus piezas. Siento que se pierden momentos muy creativos durante la producción de la pieza.

¿Qué fue lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
El proceso creativo no tiene problemas. El problema financiero suele ser más difícil.

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
Mi película se llamaría: Poncio Pilato vs. Un Día de Calor. El soundtrack lo haría yo, obviamente. 

¿Con qué estudios, laboratorios o talleres has colaborado recientemente o te gustaría hacerlo en un futuro?
Me gusta colaborar más con KALACH TAX y María Kalach, son mis artistas favoritos y familia.

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas y que te inspiren.
Les recomiendo a Maria Kalach, Raphaelle Balme, Pancha Rodillo, Tom Pontone, Iker Grandio y Phill Musen.