Entonces las cenizas flotan

¿Cómo nació esta canción: con una imagen, una frase, una melodía… o algo más?
El álbum nació en medio de la pandemia, intentando sacar ideas en el piano. Me acuerdo perfectamente que empecé a grabar unas capas ambientales que me fascinaron; era muy distinto a todo lo que había hecho y decidí guardar ese demo como “entonces las cenizas flotan”, un nombre que se me quedó bastante grabado. Me di cuenta de que eso debía de ser algo más que solo una canción o un demo.

Antes de esto, tenía un proyecto de música electrónica experimental. Sin embargo, siempre tuve una inquietud de juntar mi formación como pianista y mi profundo amor por el folk, arreglos de música clásica contemporánea, impresionista, y el jazz que me hizo tomar esta decisión de hacer un cambio por completo en mi trayecto como compositor.

Siempre tuve una fijación con la naturaleza: el cómo muta una planta en una flor, o que se apaguen las hojas para poder sobrevivir en ciertas temporadas; todo esto ante nuestros ojos. La “muerte” de ella no es eso, sino una mutación de sí misma, para adaptarse y verse en el pasado con paz.

Poco a poco, al ver mas referencias como el cine de Miyazaki y su música; el cine de Ryusuke Hamaguchi; música electrónica como el álbum de Leon Vynehall, Nothing is Still; folk como De Todas las Flores de Natalia Lafourcade, entre otros, quise contar una historia donde el personaje principal nota una garza a la distancia, entre las montañas.

Extrañamente, algo le dice que tiene que ir a donde está. Intentando perseguirla, se enfrenta a varios peligros que tiene que saltar y “volar” sobre ellos; tiene que dejar sus miedos, ver hacia atrás con amor y darse cuenta de lo efímero que es el pasado, para así ir con el viento, morir, y resurgir como cenizas flotando. El álbum como concepto, creo que trata de la muerte, no tanto la física sino la espiritual, que es necesaria, para resurgir, florecer, y flotar.

¿Quiénes trabajaron o colaboraron en esta canción y cómo contribuyeron a su creación?
Todo este proyecto ha sido autogestionado. Desde la composición, arreglo, producción, grabación, edición y mezcla. Siempre he querido sacar un proyecto extendido que fuera completamente gestionado por mí creativamente. Lo único en lo que no me involucré fue en la masterización de las canciones. Todas esas las lleva a cabo Sebastian Garrido.

¿Cuánto tiempo tardó en tomar su forma final?
Más o menos, cuatro años. Desde su conceptualización y primera idea, hasta experimentar con diversos sonidos y texturas.

¿Hay alguna referencia o influencia directa (otra canción, libro, película) que esté presente en esta canción?
Creo que todo el cine de Hayao Miyazaki ha sido un pilar en mi desarrollo como artista. También, Drive my car de Ryusuke Hamaguchi; De Todas Las Flores de Natalia Lafourcade; Windswept Adan de Ichiko Aoba; Quebrada de Mariana Travacio; y música impresionista como la de Debussy y Ravel que muestran la belleza dentro de lo incidental, dando voz a cosas tan efímeras como el viento, el agua, o el simple hecho de ver un paisaje vasto. De la misma manera, las composiciones clásicas contemporáneas como el Concierto de Piano Op. 67 “Memo Flora” de Takashi Yoshimatsu. Finalmente, la música electrónica y tan ecléctica de Mabe Fratti, y Nekkuja de Marina Herlop.

¿Qué otras canciones o proyectos vienen a continuación?
Por ahora es seguir promocionando el álbum, y ensamblar un concierto full band presentando el álbum completo.

¿Con qué compositorxs, músicxs, bandas, productorxs y estudios te gustaría colaborar en un futuro?
Me encantaría colaborar con Edgar Bajo el Agua, Mabe Fratti, Estrella de Sol, Diles que no me maten y Clothing. Viéndome más a futuro o más alto, mi sueño es colaborar con Natalia Lafourcafe o Marina Herlop.

Fotografía por Juan Soledad y Mario Arzave