Separadas y una misma

¿En qué piezas o proyectos has estado trabajando últimamente?
A principios del año pasado quedé embarazada y desde entonces he atravesado una etapa muy particular en relación con la creatividad y el trabajo. Durante los primeros meses de gestación reduje considerablemente los proyectos, ya que mi energía era limitada y tanto mi cuerpo como mi mente estaban plenamente enfocados en el proceso de crear vida.

Hacia el final del embarazo, experimenté algo muy curioso: sentí un fuerte impulso creativo y muchísima energía que aproveché para explorar nuevos formatos y expandir mi práctica más allá de la ilustración sobre papel. En ese momento me enfoqué en aprender a hacer torno y crear piezas de cerámicas ilustradas. El único inconveniente fue que mi bebé se adelantó y varias de esas piezas quedaron en proceso. En la actualidad, mi principal proyecto es la maternidad. En los próximos meses espero retomar el proyecto cerámico y volver a enfocarme en el desarrollo de proyectos editoriales, que siguen siendo el eje central y el espacio donde más disfruto trabajar.

¿Qué aprendiste (o desaprendiste) mientras trabajabas en ello?
Hacía mucho tiempo que no trabajaba con cerámica y era la primera vez que utilizaba el torno. Esta experiencia me recordó algo fundamental: la paciencia que requiere el proceso artesanal para que una pieza llegue a buen término. No todas las piezas salieron como esperaba; algunas se quedaron a medio camino, pero precisamente ahí estuvo gran parte del aprendizaje. Disfruté profundamente de aprender algo nuevo y de la sensación de trabajar directamente con las manos. El torno es un ejercicio muy mental: exige estar cien por cien presente, casi como una forma de meditación. Esa atención plena me ayudó también a reconectar con mi cuerpo.

¿Qué palabras, ideas o emociones te rondaban la cabeza?
En los últimos meses he conectado mucho más con mi cuerpo y he desarrollado un agradecimiento profundo por todo lo que hace por mí. Esa gratitud se extiende también a mi capacidad creativa y a mi imaginación. Me siento una persona muy afortunada por la manera en la que funciona mi mente y por el espacio que sigue teniendo la creatividad en mi vida.

¿Hubo alguna conversación, película, música o libro que se haya colado en tu trabajo?
Mi principal fuente de inspiración sigue siendo la naturaleza y mi país de origen. Es algo inevitable: independientemente del proyecto en el que esté trabajando, México termina apareciendo como un referente constante, ya sea de forma explícita o más sutil. A partir de ahí surgen de manera natural reflexiones y conversaciones sobre la migración, el territorio y la identidad, así como sobre la multiculturalidad de los lugares que habitamos.

¿Qué ha sido lo más difícil que has enfrentado últimamente en tu proceso creativo?
Desde la llegada de mi bebé, encontrar el tiempo y la energía para ilustrar ha sido uno de los mayores retos. Aun así, poco a poco he empezado a recuperar el dibujo desde el placer y sin presión. Confío en que en poco tiempo podré retomar la búsqueda activa de proyectos de ilustración.

¿Cuál es tu restaurante favorito y qué nos recomiendas pedir?
Plantasia es mi restaurante favorito y, sin duda, uno de los mejores lugares para comer sushi vegano. Recomiendo el kushi de mozzarella como entrante y cualquiera de los sushis de la carta, todos son buenísimos. Para el postre, las donas de taro. 

Si este mes tu vida fuera una película, ¿qué título tendría y quién haría el soundtrack?
El título sería Separadas y una misma. Para el soundtrack elegiría a Paolo Sorrentino: me encanta la música que selecciona para sus películas, siempre ecléctica y emocional.

¿Con qué estudios, laboratorios o talleres has colaborado recientemente o te gustaría hacerlo en el futuro?
Me gustaría colaborar con artesanos y artesanas del sector textil en México para explorar procesos tradicionales.

Recomiéndanos uno o más artistas que sigas y que te inspiren. ¿Qué es lo que más te gusta de su trabajo o de su forma de trabajar?
Una artista que me inspira mucho es Pallavi Sen, originaria de Bombay. Su práctica es muy diversa y atraviesa la instalación, el grabado, el textil y la ilustración. Me atrae especialmente la manera en la que entrelaza lo íntimo y lo político, y cómo su trabajo dialoga con temas como la ecología, el ecofeminismo, la vida doméstica y los rituales cotidianos.